DVD verseLOS MUSEOS DE CERA
Ernesto Diezmartínez GuzmánSi de algo sirve el estreno de remakes fallidos, poco afortunados o nada recomendables es que nos da el pretexto para revisar las muy superiores versiones originales que estén disponibles en DVD. Eso me sucedió con el churro La Casa de Cera (Collet-Serra, 2005) que, en realidad, ni siquiera es un refrito de las fuentes primigenias, House of Wax (1953) y Mystery of the Wax Museum (1933). De todos modos, el estreno del mencionado churrito me sirvió de pretexto para comprar el DVD de Región 1 en donde se pueden revisar los dos clásicos fílmicos del Museo de Cera.
La trama es similar en las dos películas: un artista de muñecos de cera queda inutilizado en un incendio provocado por un inescrupuloso amigo capitalista. Años después, el artista de cera reaparece y abre un nuevo museo, en donde son mostradas horrendas escenas violentas. Al mismo tiempo, suceden desapariciones misteriosas, robos de cadáveres y asesinatos inexplicables que llevan al mismo sitio: a la “house of wax” de 1953 o al “wax museum” de 1933, según sea el caso.
El filme de 1953, dirigido por el muy competente André de Toth, tiene la ventaja de contar con el mítico Vincent Price en el papel principal, la firme realización artesanal de de Toth y un atractivo reparto secundario en donde vemos como víctima a Carolyn Jones (la futura Morticia Adams de la serie televisiva) y como musculoso villano mudo a un jovencísimo Charles Bronson. Y como la cinta fue exhibida, en su momento, en la muy de moda “tercera dimensión”, es curioso ver algunas escenas que, evidentemente, fueron pensadas para emocionar al respetable de la época: objetos que van rumbo a la pantalla, un cirquero que juega con una pelotita de frente al público, una bailarinas de cancán que enseñan el trasero en primerísimo plano…
El DVD (pantalla completa, sonido dolby estéreo, subtítulos en español) cuenta como extras las imágenes del estreno estadounidense y, sobre todo, la verdadera razón para comprar este invaluable disco: me refiero a la versión original de 1933, Mystery of the Wax Museum, que se encuentra en el lado B del DVD.
Mystery… fue dirigida por quien fuera, acaso, el más grande artesano hollywoodense de esa época, el maestro Michael Curtiz (Las Aventuras de Robin Hood/1938, Casablanca/1942). Perdido durante varias décadas, el filme fue rescatado en los años 60 y, al ser redescubierto, fue restaurado en un privilegiado lugar dentro del cine de horror de los 30, dominado por la Universal Pictures, con todo y que Mystery… fue producida por su competencia, la casa Warner.
La película es una afortunada mezcla de thriller, cinta de misterio, filme de horror y screwball-comedy, en donde una audaz periodista broncuda y libertina (Glenda Farell) es la auténtica protagonista de la historia, pues es ella quien empieza a investigar la misteriosa desaparición de cadáveres de la morgue neoyorkina. Además de que la víctima propiciatoria de esta primera versión es, nada menos, Fay Wray –pocos antes de ser la enamorada de un tal King Kong (Cooper y Shoedsack, 1933)—, la película se beneficia enormemente porque fue realizada en un periodo de extraordinaria libertad creativa, unos meses antes de que entrara en vigor el “Código Hays” que censuraría toda actividad “inmoral” que intentara ser mostrada en pantalla.
Así, en Mystery of the Wax Museum, hay un personaje claramente drogadicto que es torturado quitándole su dosis (¿cocaína?, ¿heroína?), un villano que es también “puchador” de marihuana y una dama joven heroica que toma como botín unas botellas de whisky de contrabando, en plena época de la Prohibición. Meses después, el 1 de julio de 1934, el Código Hays evitaría mostrar inmoralidades de este tipo y el cine de Hollywood sería, hasta los años sesenta, mucho más decente… y mucho más hipócrita, por supuesto.
DVD verseComentarios: ernesto@cinevertigo.com