EN CARTELERA

A TRAVES DEL UNIVERSO
(***)


Ernesto Diezmartínez Guzmán
Para “el sargento Pimienta”.

 No sé cómo hayan tomado los más fanáticos beatlemaníacos A través del Universo (Across the Universe, EU, 2007), tercer largometraje de la imaginativa, provocadora y desafiante Julie Taymor (arriesgada opera prima Titus/1999, sobre la homónima obra shakespeariana; discutidísima Frida/2002, con nuestra Salmita casi crucificada por haberse atrevido a tocar a la sacrosanta pintora). Pero para los que no somos tan exquisitos ni tan exigentes en la adoración del cuarteto de Liverpool, un musical que usa las canciones de Lennon y McCartney (y una que otra de Harrison) para contar una convencional historia de amor ambientada en la década en la que nacimos, no puede ser tan mala. De hecho, no sólo no es mala: con todo y sus deficiencias y tropezones, es francamente disfrutable.

 Inicio de los 60, Liverpool y Nueva Jersey. En Inglaterra, un joven trabajador de un astillero, Jude (Jim Sturges), se despide de su novia para ir a Estados Unidos a buscar a su papá, mientras al otro lado del Atlántico, la jovencita preparatoriana Lucy (Evan Rachel Wood) se despide de su novio, que ha sido enviado a Vietnam. La secuencia de despedidas paralelas está enmarcada con la música y la letra de “Hold Me Tight” cantada en los dos escenarios –el británico y el americano- y la narrativa basada en las melodías de Los Beatles seguirá, imparable, hasta el apoteósico y exultante final con la inevitable “All You Need is Love”.

 Pero antes de llegar al happy-end, Jude se topará con Max (Joe Anderson), el hermano rebelde de Lucy, que “adoptará” al muchacho inglés (“With a Little Help from My Friends”) para luego irse a vivir juntos a Nueva York. A la misma Gran Manzana llegará (“Come Together”) el guitarrista negro Jo-Jo (Martin Luther McCoy), que ha huido del sur americano después de ver morir a su hermanito a causa de los violentos disturbios raciales (“Let it Be”). Lucy llega también a Nueva York, se involucra en el movimiento antibélico y se enamora de Jude (“If I Fell”), mientras Max es obligado a enlistarse a través de la canción “I Want You (She’s so Heavy)”…

 Así, pues, más de una treintena de las más famosas canciones de Los Beatles serán usadas en poco más de dos horas de duración de la cinta. Es cierto que la mayoría de las piezas tiene una utilización casi literal, pero también aparecen secuencias que, aunque no están dramáticamente justificadas, le dan la oportunidad a Taymor y a su diseñador de producción Mark Friedberg de recrear la parte psicodélica de Los Beatles: “I am the Walrus”, cantada por un Bono pasado por ácido; y “Being for the Benefit of Mr. Kite”, interpretada por un circense Eddie Izzard con una locochona animación digna del Terry Gilliam en su etapa montypythonesca.

 Apunté al inicio de la reseña que la cinta tiene alguna que otra deficiencia –por, ejemplo, la presencia de la oriental lesbiana T.V. Carpio, quien entona “I Wanna Hold Your Hand” y que no tiene mayor importancia dramática-, pero estos deslices son disculpables ante el talento musical indiscutido de Los Beatles y más todavía cuando éste es acompañado por algunos momentos fílmicos genuinamente inspirados: la secuencia en la que Max entra al ejército (digna del gran musical Pink Floyd the Wall/Parker/1982), la llegada de Jo-Jo a Nueva York con un Joe Cocker recibiéndolo al ritmo de “Come Together”; el llamado de todo Liverpool a nuestro héroe inglés para que regrese a América a buscar a Lucy (“Ey, Jude”); y, por supuesto, el citado desenlace con el himno beatlemaníaco “All You Need is Love”, además de los créditos finales con “Lucy in the Sky with Diamonds”… Como quien dice, qué pasonón, loco.


Escala de Calificación
**** Excelente        *** Muy recomendable     ** Vale el boleto o la renta
* Palomera       + Churrito        ++ Churrote

Comentarios: ernesto@cinevertigo.com

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