ESE CIERTO CINE

TOY STORY
(****)


Ernesto Diezmartínez Guzmán
Toy Story (Ídem, EU, 1995), el mejor filme animado producido por la Casa Disney en los 90 -a partir de su milagrosa asociación con el Pixar de John Lasseter-, se ganó de inmediato un lugar importante en la historia del séptimo arte por el simple hecho de existir. Así como Blanca Nieves y los Siete Enanos (1937) es famosa, independientemente de su calidad, por el simple hecho de haber sido el primer largometraje de dibujos animados en la historia del cine, Toy Story se ganó con creces el derecho para entrar en todos los libros subsiguientes sobre la historia de la animación ya que es el primer largometraje animado realizado completamente a través de la computadora.

 Después de varios años de trabajo (se mencionan alrededor de seis desde el momento en el que se empezó a trabajar con el software hasta la elaboración final del guión, en el cual participaron hasta siete distintos escritores) John Lasseter, el realizador, creó una cinta técnicamente exuberante e innovadora que narra, curiosamente, una historia harto convencional.

 Toda la cinta puede ser vista como una suerte de derivativa buddy-movie que cuenta la animosa rivalidad entre dos juguetes, el anticuado vaquero Woody y el novedoso "vigilante intergaláctico" Buzz Lightyear, quien no sabe que él mismo es un juguete y hasta cree que es un ser de otro planeta. Decidido a darle un escarmiento porque le ha robado el cariño de Andy, el niño de la casa, Woody  provoca que Buzz caiga en el jardín de una casa donde vive un cruel y sádico niño. Echado de la habitación por los otros juguetes que lo han descubierto, Woody, arrepentido de su mala acción, decide ir tras de Buzz para, juntos, regresar al adorado hogar. Por supuesto, los dos rivales/amigos sufrirán mil y una peripecias  -incluyendo el ser prisioneros de Sid, un niño masoquista que gusta de torturar y destruir juguetes- pero finalmente regresarán a las manos de Andy en un exhaustivo pero muy logrado happy-end a la Griffith, con un interminable encadenamiento de acezantes salvaciones de último minuto.

 En el terreno técnico la película es –y sigue siendo- arrolladora, apantallante. Los armónicos movimientos de los personajes, sus riquísimas expresiones faciales, el complicado layout (es decir, la "escenografía" animada de la película), el virtuoso manejo de la luz y las sombras, hacen de Toy Story una cinta técnicamente inatacable: un verdadero festín de gran animación, una caja de sorpresas desde el principio (la presentación de los personajes, el uso sorprendente de la "cámara subjetiva") hasta el final (¡esa escena del reflejo de los rayos solares en el casco de Buzz!). Es cierto que muy poco tiempo después Pixar se enmendaría la plana, técnicamente hablando, a sí misma. Pero, en lo personal, el mejor filme de Pixar sigue siendo el primero. Ahora sí que yo soy un auténtico amigo fiel de Woody y Buzz.



ESE CIERTO CINE

Escala de Calificación

**** Excelente        *** Muy recomendable     ** Vale el boleto o la renta
* Palomera       + Churrito        ++ Churrote

Comentarios: ernesto@cinevertigo.com

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