LAS VACAS SAGRADAS



EL TESTAMENTO DEL DR. MABUSE
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El Testamento del Dr. Mabuse (Das Testament des Doktor Mabuse, Alemania, 1932),  es el decimoséptimo largometraje de Fritz Lang (1890-1976), segundo de su etapa sonora y última cinta que dirigiría en su primera etapa alemana.

Lang, quien estudió pintura y arquitectura en su juventud, entró a la industria fílmica alemana como guionista en 1917 y debutó como realizador dos años después con un filme ahora ya perdido, Halbblut. Tan rápido fue su aprendizaje que ese mismo año tendría su primer éxito crítico y taquillero --con Lang fue común empatar la opinión especializada con el fervor del gran público--: el serial de acción policial Las Arañas, una fórmula genérica que Lang llevaría a la perfección en su trilogía del Dr. Mabuse (1922-1932) y en filmes posteriores como el legendario Espías (1928). Además, Lang dirigiría el díptico de cine épico-fantástico Los Nibelungos (1924), y la influyentísima cinta de ciencia ficción Metrópolis (1926), acaso la película más conocida y vista de la filmografía de Lang, aunque no sea la mejor.

Después de franquear el cine sonoro con M, el Vampiro de Dusseldorf (1931) --para muchos la obra más perfecta de su filmografía-- y de conocer el éxito taquillero con otra cinta más del Dr. Mabuse (1932), Lang se vio forzado a huir de Alemania cuando Goebbels, el influyente Ministro de Propaganda de Hitler, le ofreció dirigir el cine oficial del Tercer Reich. Después de un brevísimo interludio parisino en donde hizo sólo una película, Liliom (1933), Lang terminó refugiándose en Hollywood, en donde continuaría su carrera, acaso no con tanta libertad creativa como en Alemania, pero aún logrando obras tan importantes como Furia (1936), Western Union (1941), Mala Mujer (1945), Rancho Notorius (1951) y Los Sobornados (1951), acaso su mejor filme americano.

Cansado de lidiar con los grandes estudios y debido a la creciente desconfianza que tenían hacia él por su encendida labor antifascista de los 30 y 40, Lang regresó a Alemania a fines de los 50, en donde no pudo dirigir un sólo filme digno de sus anteriores trabajos. Después de una tardía cuarta parte de su saga del Dr. Mabuse --Los Mil Ojos del Dr. Mabuse (1960)-- Lang se retiró en definitiva del cine. Y aunque en su época hollywoodense Lang no era considerado más que un buen artesano al servicio de los estudios, hoy en día su obra americana es tan estudiada y apreciada como su temprano cine alemán de los 20-30.

Aunque a Lang no le gustaba que lo asociaran con el expresionismo alemán, El Testamento del Dr. Mabuse es una cinta indudablemente expresionista en su estilo de iluminación, repleto de sombras y claroscuros. También lo es, hasta cierto punto, su trama: el criminal más brillante de todos los tiempos, el Dr. Mabuse (Rudolph Klein-Rogge), ha sido recluido en un manicomio después de ser apresado al final de la segunda de las dos primeras cintas de la serie, filmadas en 1922 con los títulos Dr. Mabuse Jugador y Dr. Mabuse, Rey del Crimen. Sin embargo, aun desde el asilo, Mabuse controla una poderosa y perfectamente organizada sociedad criminal que no parece tener otro fin que provocar el terror en Alemania. (Por cierto, Lang aseguró después que varios monólogos de Mabuse fueron tomados tal cual de sendos discursos de Hitler y que, de hecho, la organización criminal del genio-loco era una alegoría del nacionalsocialismo en ascenso. Algo hay de cierto, acaso, en esto, pues la cinta fue prohibida en Alemania de inmediato y no se exhibió públicamente sino hasta entrados los años 40 y en Estados Unidos).

El filme de Lang está realizado magistralmente, con un ritmo acezante en donde una aventura es continuada por otra, un acto criminal a otro, con varias climáticas persecuciones, escapes y demás momentos que, luego, serían plagiados en los subsiguientes thrillers que tomarían a este filme --y  a toda la obra del Fritz Lang -- como modelo a seguir. El único pero a esta cinta radica en su exagerada verborrea: Lang cede a la tentación de rellenar los momentos de reposo con interminables diálogos que vuelven farragosa, a ratos, la película.


LAS VACAS SAGRADAS

Escala de Calificación

**** Excelente        *** Muy recomendable     ** Vale el boleto o la renta
* Palomera       + Churrito        ++ Churrote

Comentarios: ernesto@cinevertigo.com

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