EN CARTELERA

SUPERMAN REGRESA
(**)


Ernesto Diezmartínez Guzmán
Debo apuntar que el único defecto que le he encontrado siempre al Superman (1978) de Richard Donner es la Luisa Lane de Margot Kidder, actriz que nunca terminó de convencerme. En cuanto a la nueva Luisa Lane (Kate Bosworth), aunque tampoco me convenció un instante de que era: a) una audaz reportera ganadora del Pulitzer y b) una heroica mamá soltera, debo admitir que Miss Bosworth es el menor de los problemas que tiene Superman Regresa (Superman Returns, EU, 2006).

Antes de continuar debo aclarar que no soy fan de los cómics –siendo niño leía el Memín, el Kalimán y sanseacabó-, así que no puedo juzgar qué tan fiel resulta el nuevo Hombre de Acero con los distintos Superman que han existido a lo largo de varias décadas, desde que apareció el súper-héroe creado por Jerry Siegel y Joe Shuster en 1938. En todo caso, Joel Meza, un buen amigo y acucioso lector del cómic, me dice que el argumento de Superman Regresa –firmado por el director Brian Synger y sus guionistas Dan Harris y Michael Dougherty, de X Men 2/2003- tiene una sola auténtica “desviación” de los cómics –novedad, por cierto, que no puedo revelar para no echarle a perder la sorpresa y cuya pertinencia tampoco puedo discutir, por la misma razón.

Pero más allá de la fidelidad o no al Hombre de Acero “original” o al cinematográfico –me refiero, por supuesto, al encarnado por Christopher Reeve-, ¿qué tanto funciona Superman Regresa por sí misma? Respuesta: no tanto como yo hubiera deseado. Y es que, en lo personal, nunca me terminó de gustar el tono solemne que Bryan Synger le impuso a esta nueva historia supermanesca. Pareciera que Synger no se pudo quitar de encima sus serias inclinaciones alegóricas que tan bien le funcionaron en su díptico de Los Hombres X pero que aquí resultan, en mi opinión, fuera de lugar.

En parte, mi falta de entusiasmo hacia este nuevo Superman se debe, tal vez, a que estoy acostumbrado a un Hombre de Acero más alegre, más divertido, menos pomposo. En otras palabras, a un Superman que no se toma tan en serio a sí mismo. Lo mismo pasa con el Lex Luthor de Kevin Spacey. El ganador del Oscar está magnífico, sin duda, aunque resulta un Luthor mucho más siniestro que el ególatra chistosón encarnado por Gene Hackman. (Igual: no sé cuál Luthor, el de Spacey o el de Hackman, es más cercano al original, pero no tengo problemas en aceptar el villano encarnado por Spacey).

Creo que, además de la excesiva seriedad del filme, hay otro aspecto imposible de eludir: la historia, más que una continuación –como se supone que es- del Superman de Donner, resulta más bien una suerte de homenaje/remake. Lex Luthor tiene un villanesco plan muy similar al de la otra película, Superman lo resuelve de forma parecida, no falta el vuelo romántico de Superman y Luisa Lane, y hasta la compinche/novia de Lex Luthor, Kitty Kowalsky (Parker Posey, desperdiciada), traiciona a su patrón en el último momento, como en el filme de 1978.

En cuanto al joven (casi) debutante Brandon Routh, me convenció más en el papel del torpe Clark Kent –buena imitación del Kent de Christopher Reeve, sin duda- que como Superman, pero es innegable que parece pez en el agua como el nuevo Hombre de Acero. Insisto: uno puede discutir qué tan bien está este actor, este otro o aquella actriz, pero creo que la falla principal no está en los intérpretes, ni en la impecable producción, sino en la excesiva seriedad de Synger. Acaso fue una mala idea que Superman Regresa lo haya dirigido alguien que admira tanto a El Hombre de Acero.


Escala de Calificación
**** Excelente        *** Muy recomendable     ** Vale el boleto o la renta
* Palomera       + Churrito        ++ Churrote

Comentarios: ernesto@cinevertigo.com

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