EN CARTELERA

SOÑADORAS
(*)


Ernesto Diezmartínez Guzmán
Mi género hollywoodense favorito es el musical. Incluso más que el western. Por ello, siempre que aparece un musical, estoy dispuesto a dejarme llevar por las coreografías, las voces, la música. Está de más confesar que, por lo mismo, uno de mis filmes preferidos de hace unos años fue Chicago (Marshall, 2002) y, poco antes, Moulin Rouge (Luhrmann, 2001). (Es más: una de mis cintas predilectas, una que veo por lo menos una vez al año, es Cantando Bajo la Lluvia/Kelly y Donen/1952).

 Por todo ello, cuando entré a ver Soñadoras (Dreamgirls, EU, 2006), el tan publicitado nuevo musical hollywoodense, no esperaba encontrarme con una película tan pobre –musicalmente hablando no hay una sola gran canción en toda la cinta- y, mucho menos, esperaba tal grado de mediocridad en una puesta de imágenes tan apenitas. Aclaro: la película está producida impecablemente –vestuarios y ambientación de época incluidos-, pero no tiene una sola coreografía llamativa y su edición, cámara y manejo del encuadre –aspectos fundamentales en cualquier buen filme musical- son, en el mejor de los casos, funcionales.

 El filme está dirigido por Bill Condon (Dioses y Monstruos/1998, Kinsey/2004) sobre una obra teatral homónima de Broadway que hace la crónica del ambiente creativo/competitivo del movimiento musical afroamericano sesentero/setentero conocido como “Motown”, dirigido con mano dura por el inescrupuloso representante/manejador/publicista/productor Curtis Taylor Jr. (Jamie Foxx). Taylor crea y destruye carreras a su antojo: hace a un lado al veterano cantante de rock James “Thunder” Early (Eddie Murphy imitando a “Little” Richard), crea un trío femenino, The Dreamettes, para luego disolverlo, y acaba con la carrera de la única verdadera artista de las tres “dreamettes”, la gordita e ingobernable Effie (la debutante ganadora del Oscar Jennifer Hudson), para favorecer a la despampanante pero dócil Deena (Beyoncé Knowles).

 Todo lo anterior pasó en realidad (o algo similar, en todo caso): Taylor es el poderoso representante Berry Gordy de “Motown Records”, The Dreamettes son en realidad The Supremes y Deena es la caricatura/homenaje de Diana Ross, con todo y el pelo afro y la pegajosa música disco. El tema no deja de ser interesante, Eddie Murphy ofrece la mejor actuación de toda su carrera, Beyoncé está preciosa (no lo puede evitar) y la recién llegada Hudson tiene personalidad y una voz potente (su interpretación de “I Am Changing” es de verdad impresionante) pero, insisto, un musical tiene que ofrecernos grandes canciones y eso es lo que no tiene Soñadoras.

 En lo personal, como fan irredento del cine musical hollywoodense, no puedo decir que me aburrí, pero sí que esperaba algo mucho mejor. Supongo que para quienes no les gusta este tipo de cine, Soñadoras puede ser una auténtica tortura. Y una de 131 minutos de duración, por cierto.


Escala de Calificación
**** Excelente        *** Muy recomendable     ** Vale el boleto o la renta
* Palomera       + Churrito        ++ Churrote

Comentarios: ernesto@cinevertigo.com

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