EN CARTELERA

GRACIAS POR FUMAR
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Ernesto Diezmartínez Guzmán
Vista en el pasado Festival Internacional de Cine de Acapulco, llegó por fin a la cartelera comercial Gracias por Fumar (Thank You for Smoking, EU, 2005), espléndida “opera prima” satírica de Jason (hijo de Ivan, director de Cazafantasmas/1984) Reitman. Sobre un best-seller homónimo –y desconocido por mí- escrito por Christopher Buckley, el joven cineasta de apenas 29 años nos entrega una provocadora comedia liberal/filosófica políticamente incorrecta que nos invita a aceptar lo inaceptable siempre y cuando cada individuo haya tomado la decisión que sea en entera libertad, en completa autonomía.

 Nick Naylor (Aaron Echkart, perfecto para el papel con su sonrisa rapiñesca) es un genio de la palabra. Es imposible ganarle un debate, porque aunque no tenga razón, siempre tiene razones. Y lo peor para sus oponentes: todas esas razones las articula muy bien. Nick es un agente de relaciones públicas de las compañías tabacaleras y su trabajo es defender a sus autoritarios, traidores e inescrupulosos patrones que saben que están vendiendo un veneno legal y no pretenden dejar de hacerlo. La tarea de Nick, pues, parece imposible. Pero en realidad no lo es. Estamos en Estados Unidos, en la tierra de los grandes negocios, del liberalismo económico, de la libertad de elección. ¿Quiere usted morirse de cáncer fumando varias cajetillas al día? Adelante, ¿qué se cree el Estado para prohibirle a usted que haga lo que mejor le parezca con sus pulmones?

Muy cerca de las ideas “libertarianas” de Robert Nozick (1938-2002) –que afirmaba que la sagrada libertad individual está basada en la propiedad de uno mismo y de los objetos que uno obtiene-, Gracias por Fumar construye una discutible pero fascinante defensa del libre albedrío a través de los medios más cínicos posibles. Y es que nuestro héroe sabe que lo que está defendiendo –el cigarro- es indefendible, pero esto no significa ningún problema de conciencia para él. Al contrario: el ir a un panel televisivo a debatir con un jovencito muriéndose de cáncer o el enfrentar a un aburrido senador moralista antitabaco (William H. Macy) es lo que hace que su trabajo “valga la pena”. Y si tiene que hacer algún trabajo sucio, como sobornar a alguien –a un “Hombre Marlboro” (Sam Elliot, genial) con los pulmones destrozados por el cigarro-, esa tarea la realiza con el talento de un ilusionista, de un prestidigitador. Aquí está el dinero, aquí estaba su dignidad.

Como toda buena sátira, Gracias por Fumar descansa especialmente en su personaje central, Nick Naylor, un villano atractivo, simpático, inteligente, conciente de sí mismo y de las consecuencias de su trabajo. Esto lo hace aún más perverso pero, extrañamente, también más aceptable ante nuestros ojos. Por lo menos, él no se hace muchas ilusiones de la sociedad que le rodea. Nosotros, por cierto, tampoco.


Escala de Calificación
**** Excelente        *** Muy recomendable     ** Vale el boleto o la renta
* Palomera       + Churrito        ++ Churrote

Comentarios: ernesto@cinevertigo.com

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