EL CINE Y SUS VOCES

ENTREVISTA
Bryan Singer
Por  Alejandro Frías


Así como Peter Jackson cumplió el deseo de su vida dirigiendo su propia versión de King Kong, el realizador Bryan Singer, responsable de ese moderno film noir de culto, Sospechosos Comunes (1995), ha cumplido su deseo de filmar su visión de Superman en Superman Returns (Australia-E.U., 2006), el superhéroe más querido y favorito de su niñez, según confesó durante su visita promocional a México.

Luego de los frustrados proyectos para el regreso de Superman, a ser dirigidos por Tim Burton y McG, y con actores dispuestos a ponerse el traje azul y la capa roja, como Nicholas Cage y Josh Hartnett, Bryan Singer logró convencer a los ejecutivos de la Warner para dirigir la nueva película de Superman, ya que “hace tiempo que no tenemos un buen filme de Superman, y como nadie lo ha hecho, quiero hacerlo yo y bien”, según confesó en una entrevista la víspera del estreno en EU.

De los mejores directores sobre filmes de superhéroes, junto a Sam Raimi (Spider-man 1 y 2), y Tim Burton (Batman y Batman Returns), Bryan Singer se fogeó con la producción y dirección de la primera película de los X-Men (2000) y luego X-Men 2 (2003), franquicia que dejó, muy a su pesar, para abocarse a la producción, guión y dirección de Superman.

Bryan Singer habla sobre el trasfondo y referencias que persisten debajo de la historia original de Superman, y la importancia sobre haberlas manejado en la nueva película.

“Los orígenes de Superman estuvieron siempre muy relacionados con la mitología de Moisés: El padre que envía a su hijo río arriba, para cumplir un destino”, comenta. “Así  que en este filme las nociones del destino y sacrificio, una virtud, y cómo estos pueden ser la luz principal acerca de esta mitología e historias judeocristianas, no fueron pasadas por alto por mí. De hecho, parte de la experiencia filmando no debe ser nada más para entretener, sino también una emocional y gratificante. Parte de esa emoción está en las relaciones de los personajes, en el romance y en la relación que la historia va construyendo con uno como persona. Yo fui un niño judío, crecí en un vecindario católico, fui a un instituto cristiano, y bueno, vivo en un país judeocristiano. Así que estas imágenes, esta iconografía, son parte de nuestra conciencia y de alguna manera encuentran su camino en nuestro mundo. No quiero decir en una forma religiosa o política en el filme, sino en un intento divertido, entretenido y además, irresistible. Por lo tanto, esas ideas no se perdieron para mí o mis colaboradores”.

Tratándose de Superman y Luisa Lane, su gran amor, y a quien presenta aquí por primera vez como la madre soltera de un pequeño niño, Bryan Singer considera que el vínculo romántico entre ambos es uno de los ejes centrales de la película.

“Lo importante en el reparto, en presentar a Luisa como una madre soltera, con su niño y   todavía con sentimientos hacia Superman y por su prometido, a quien quiere tanto, fue tratar de crear un dilema romántico entre ellos”, comenta.

Luego de haber presentado un entramado de complejos personajes en la que puede considerarse su obra maestra, Sospechosos Comunes, Singer habla sobre su preferencia por los personajes ambiguos y de múltiples personalidades, aspecto que no dejan de presentar también los personajes de Superman.

“Si miro hacia atrás mi trabajo, la identidad es algo muy importante. Además de la noción de que lo que veamos en la superficie de cada persona, no es todo lo que lo hace individuo. Hay otra parte de un individuo que se va a casa después del trabajo. La gente tiene múltiples identidades, que ellos eligen mostrar en varios momentos. Lo que estaba buscando eran actores que interpretaran roles grises, apagados, como el de Kevin Spacey en Sospechosos Comunes, o Brandon en Superman, como Clark Kent. Es un proceso interesante, porque empiezo a verlo desde la audición. Me siento frente al actor, lo  conozco  personalmente, y empiezo a encontrarle aspectos en sus personalidades que saquen sus múltiples caracteres.  En el caso de Brandon, por ejemplo, él es de carácter calmado, centrado, fuerte… lo habrá obtenido de su educación familiar del Medio Oeste, pero es muy de Superman, pero también tiene una complicada vulnerabilidad, que tomé más en cuenta para Clark Kent. Con Kate, en su caso es muy joven, divertida, libre, un tipo de persona propensa a meterse en problemas como Luisa. Pero también cuenta con encantadores sentimientos y un compromiso hacia su trabajo, elementos que se inclinan más hacia la Luisa madre y amante. Con Kevin, él es increíblemente gracioso, pero al mismo tiempo posee un gran intelecto. Todo eso fue útil para Lex Luthor y hacerlo sádico, al igual que el Keyser Söze de Sospechosos Comunes, cosa que lo hace que se convierta en una mente maestra. Y bueno, esas son algunas cosas sobre los actores que están aquí  presentes, sobre sus personalidades, y que busqué para que interpretaran a estos personajes.”

Sobre su amor hacia Superman y, en general, hacia el mundo de los cómics de superhéroes, algo que hizo muy difícil su separación de la franquicia de los X-Men, Bryan comenta:

“Fue una decisión extremadamente difícil para mí, porque pasé seis años en el universo de los X-Men. Estoy orgulloso de los primeros filmes y el trabajo que hice con el equipo y los actores”, confiesa. “Lo que sucede es que crecí como un gran fanático de Superman, desde chico con la serie de televisión de George Reeves, hasta el filme de Richard Donner de 1978. Fui adoptado, hijo único, siempre me identifiqué con el personaje de Superman, además de Luke Skywalker, los héroes de mi niñez. La idea de  esta película no era hacer un remake del filme de Donner, sino hacer una película sobre el ‘regreso’  A dónde fue Superman no era lo importante para mí, sino partir del regreso a la tierra para, de ahí,  desarrollar las relaciones previas. Imaginé esta idea en un cuarto de hotel en Austin, Texas, y la expuse a Richard Donner, quien de hecho produjo la primera película de los X-Men. Richard Donner pensó que sería una maravillosa idea, y su entusiasmo fue como una especie de bendición, que me hizo pensar que si alguna vez tenía la oportunidad de hacer la película de Superman, lo haría. Warner Brothers había estado desarrollando la idea de una historia sobre el origen de Superman por 9 años, que involucró a muchos directores, muchas encarnaciones de Superman hechas por diferentes actores. Fue muy difícil hacerme a un lado de esa idea, pero hace exactamente 2 años, por el 4 de julio,  presenté al estudio mi idea que había estado trabajando junto a Mike Dougherty, Dan Harris y todo mi equipo de escritores, y les dije: ‘Miren, quiero hacer esta película, es sobre un regreso, totalmente diferente’. Me tomó cerca de 45 minutos explicar la historia a los ejecutivos de Warner Brothers, y en 72 horas hicimos el trato para hacer la película, que fue algo bastante difícil para mí porque sabía que los X-Men continuarían sin mí.”
 
“Pero vuelvo a repetir, si no fuera por mi amor hacía Superman, o hacia los X-Men, al Hombre Araña, a Hulk, yo seguramente no habría sabido cómo hacer los X-Men 1 y 2.  Así que bueno, para mí se sintió no sólo como una gran oportunidad, sino una gran responsabilidad, porque no había ‘volado’ en mucho tiempo”.

Al ser una gran producción (costó la nada despreciable cantidad de 260 millones de dólares), Brian tuvo aspectos graciosos y otros bastante peligrosos y atemorizantes, a la hora de filmar Superman:

“Yo disfruté tener a un perro comiéndose a otro”, comenta malévolamente. “Sé que es atemorizante, pero me encanta”.

Bryan Singer no podía dejar de hablar sobre las inevitables comparaciones que han surgido entre su Superman y el de Richard Donner, de hace casi 30 años, protagonizada por el fallecido Christopher Reeve.

“Había un cierto compromiso con el filme de 1978”, confiesa. “En la primera película él era muy seductor. Christopher Reeve había sido muy seductor en las azoteas, un Superman muy seguro. Clark Kent no lo es tanto, pero Superman es muy seguro. Aquí, él ya no está tan seguro como antes, al principio de esta película. Ahora no hay tanto ese encanto, sabes, ese humor tan coqueto y descarado, por decirlo de alguna forma. Por eso también Lex Luthor aquí es más sádico. Ha estado en prisión por 5 años por culpa de Superman, está enojado, por ello tiene aquí mucho menos simpatía hacia él. Creo que en ese sentido hubo la oportunidad de hacer algo más que el filme tópico de Superman, pero sí que cambiamos algo del humor.”.

* Alejandro Frías es periodista cinematográfico

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Comentarios: ernesto@cinevertigo.com
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