DVD verse
RUSHMORE
Ernesto Diezmartínez GuzmánCualquier momento es bueno para volver al buen cine, así que si no ha hecho, vale la pena revisar la que, en mi opinión, es la mejor película del joven cineasta texano Wes Anderson. Me refiero a Rushmore (EU, 1998), estrenada en nuestro país, en su momento, como Tres es Multitud. El DVD de Rushmore (Región 1, no existe edición nacional) es ascético: sólo el trailer, sonido 5.1, formato widescreen y párele de contar.
Al volver a revisar Rushmore, caí en cuenta que el gran logro del filme –más allá de la inspirada dirección de Anderson, la atractiva banda sonora y el inteligente guión original escrito por el director y su compinche, Owen Wilson—sigue siendo la presencia de Bill Murray. Y es que el mejor Bill Murray siempre ha sido aquél capaz de dotar a sus personajes cómicos de un inesperado peso dramático. No importa que interprete a un el egocéntrico locutor (en Hechizo del Tiempo), a un cáustico mafioso con ínfulas de comediante (en Perro Bravo y Gloria) o a un actor hollywoodense agobiado por la abulia (Perdidos en Tokio): al final, por más deleznables que sean o hayan sido sus criaturas, los personajes de Bill Murray terminan por ganar nuestro respeto y nuestra solidaridad (¿nuestra complicidad?).
En Rushmore, Murray aparece casi por partida doble: encarna a Herman Blume, el ricachón y benefactor de una exclusiva high-school californiana y, a la vez, sirve como espejo/influencia/doppelgänger del audaz nerd Max Fischer (Jason Schwartzman, hijo de Talia Shire, sobrino de Coppola). La relación entre estos dos personajes, su identificación, amistad, admiración y su posterior enfrentamiento –que tiene tantos elementos dramáticos como genuinamente cómicos—, es el corazón argumental de una película que se mueve entre la comedia física más burda, la comedia de enredos más ingeniosa y la comedia satírica más perspicaz. Acaso la película no siempre da en el blanco, pero las más de las veces logra que de la carcajada pasemos a la reflexión/identificación/comprensión de sus dos personajes centrales, un par de niños torpes, inadaptados, poco agradables pero muy humanos. Uno ve en el otro lo que puede llegar a ser; el otro ve en aquél a sí mismo antes de que todo saliera mal y se convirtiera en una especie de zombie con dinero sobrante.
Con claros tintes autobiográficos –la cinta fue filmada en la high-school texana en donde estudió el mismo Anderson--, Rushmore se revela como una muy original comedia de situaciones que, al mismo tiempo, funciona como drama de crecimiento juvenil y, además, como grave meditación existencial acercar de un hombre que perdió la vida alguna vez sin darse cuenta de ello.
DVD verseComentarios: ernesto@cinevertigo.com