ESE CIERTO CINE

REPULSION
(****)


Ernesto Diezmartínez Guzmán
Repulsión (Repulsión, GB, 1965) fue el segundo largometraje dirigido por Roman Polanski y el primero hecho fuera de Polonia después del éxito internacional de su opera prima Cuchillo en el Agua (1962). Repulsión es, también, la primera parte de una trilogía no-oficial del horror urbano, cotidiano y familiar que continuaría con El Bebé de Rosemary (1968) y finalizaría con El Inquilino (1976). Estas tres películas son una suerte de pequeños filmes-de-cámara sobre personajes encerrados entre cuatro paredes, alienados no sólo de la sociedad que les rodea sino del mundo más cercano, más real.

 En cuanto a Repulsión, acaso no tenga el estatus de culto de El Bebé de Rosemary pero su fuerza narrativa y su imaginación visual siguen intactas. De hecho, el tiempo no ha echado a perder a esta película, sino todo lo contrario. Ahora, ya bien entrados en el siglo XXI, cuando la tecnología digital más sofisticada se usa para dar vida a dragones voladores o perros parlantes, películas como Repulsión, exentas de efectos especiales apantalladores y con un ritmo sobrio y pausado, con tomas que dejan respirar a los actores y que permiten ver el cuidadoso diseño de producción, nos reconcilian con un tipo de cine cada vez más difícil de ver en la pantalla grande. Repulsión fue hecha hace más de 40 años pero parece venir de más tiempo atrás, de otra mentalidad, de otra forma de ver el cine.

 Estamos en Londres. La retraída jovencita belga Carol Ledoux (Catherine Deneuve, entonces de 21 años) vive con su hermana mayor Helen (Ivonne Furneaux) en un pequeño departamento. Carol es pretendida por Colin (John Fraser), un tipo común y corriente que parece realmente interesado en ella, mientras Helen tiene un affaire con un hombre casado (Ian Hendry). Helen y su amante se van de vacaciones a Italia dejando a Carol sola en el departamento; en esos días que pasa sola, la mente de la tímida muchacha se desmorona inexplicablemente: sufre alucinaciones y ¿se imagina? (¿recuerda?) que es violada, siente que el cuarto se cuartea caprichosamente, brazos salen de las paredes para atraparla... Colin será el primero en pagar el desquiciamiento de Carol, seguido por el avieso dueño del departamento, que pretende que la muchacha se acueste con él a cambio del dinero de la renta.

 Estamos ante un filme de horror psicológico que no le concede nada al espectador. No hay una explicación clara sobre el comportamiento errático de Carol –aunque se pueden hacer varias elucubraciones más o menos sólidas al respecto—y la puesta en imágenes de Polanski es una suerte de lenta construcción de una telaraña de motivos visuales y sonoros que van atrapando a Carol –y con ella, a nosotros como horrorizados voyeurs—en un mundo de locura  destrucción. La cámara de Gilbert Taylor se queda quieta la mayor parte de las veces en los espacios cerrados, sigue despreocupadamente a la Deneuve en exteriores y poco a poco va usando el gran angular para darle mayor profundidad al departamento, transformado gracias a la dirección de arte de Seamus Flannery, quien diseñó dos sets para los dos estados mentales de Carol –el sano y el enfermo—y preparó paredes y muebles especiales para cado caso.

 La película ganó el Premio Especial del Jurado en Berlín y confirmó el genio del entonces joven Polanski, que había ganado el Premio de la Crítica en Venecia y una nominación al Oscar por Cuchillo en el Agua. También confirmó algo que sería una marca de fábrica de Polanski: las anécdotas y los escándalos dentro y fuera del set. Es bien sabido, por ejemplo, que Polanski llegó a acorralar a tal grado a la entonces jovencísima Catherine Deneuve en cierta escena clave (que involucra un candelabro) que ella, enfurecida, tomó ese letal objeto y trato de golpear al director polaco. Dicen que las imágenes que vemos en el filme de la Deneuve, lívida de rabia con un candelabro en la mano, no son actuación, sino la actriz blandiendo el cachivache mencionado en contra del cineasta. Muy probablemente todo esto es sólo una leyenda, pero Polanski, desde entonces, no ha podido librarse de este tipo de historias.



ESE CIERTO CINE

Escala de Calificación

**** Excelente        *** Muy recomendable     ** Vale el boleto o la renta
* Palomera       + Churrito        ++ Churrote

Comentarios: ernesto@cinevertigo.com

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