DVD verse
LAS OTRAS PROFECIAS
La Profecía (1976): **
La Profecía II (1978): **
Ernesto Diezmartínez GuzmánAnte el reciente estreno del remake casi cuadro-por-cuadro de La Profecía 666 (Moore, 2006), me di a la tarea de ver las primeras dos profecías, más por nostalgia que por cualquier otra cosa, pues vi esas películas en mi ya (snif snif) lejana infancia.
Los dos filmes “proféticos” setenteros están disponibles en un DVD doble, con formato aceptable –widescreen, sonido 2.0- y buenos extras. La Profecía (The Omen, EU, 1976), cuenta con el trailer original, los comentarios del director Richard Donner y el editor Stuart Baird, una entrevista al autor de la famosa partitura oscareada Jerry Goldsmith y hasta dos documentales alusivos a aquella cinta convertida de inmediato en una película de culto. La secuela, La Profecía II (Damien: Omen II, EU, 1978), tiene extras mucho más modestos: los comentarios del argumentista/productor Harvey Bernhard y los trailers originales de las primeras tres profecías –la tercera, por cierto, es bastante malita, por más que haya lanzado a la fama al buen actor australiano Sam Neil. La Profecía, la original de 1976, no es tanto una película de horror –como sí lo es la muy superior El Exorcista (Friedkin, 1973)- sino un thriller religioso en donde el embajador de Estados Unidos en la Gran Bretaña (Gregory Peck, prestando su prestigio y presencia) descubre que su hijo, secretamente adoptado años atrás en Roma, es nada menos que ¡el Anticristo! (haga de cuenta que Andrés Manuel López Obrador para los panistas).
La cinta, dirigida por el buen artesano Richard Donner (Superman/1978, Los Goonies/1985, Arma Mortal/1987), está centrada en el “compló” de los amantes del demonio para proteger al niñito del mal y en cómo su papá postizo se va dando cuenta de todo. Hay buenas escenas violentas (el suicidio de la niñera, la decapitación de un periodista, el empalamiento de un sacerdote), una música memorable de Jerry Goldsmith y una hábil realización por parte de Donner, quien no deja caer nunca la tensión.
En lo personal, creo que La Profecía II es ligeramente mejor, no tanto en su ejecución –el director fue Don Taylor, quien sustituyó al corrido Mike Hodges- sino en su historia. El Anticristo, Damien (Jonathan Scott-Taylor), ya es un adolescente y vive con su tío (William Holden, nada menos), un poderoso empresario dueño de una mega-corporación global. La trama ofrece su giro más interesante cuando el propio Damien se da cuenta de su condición de hijo del chamuco y tiene que empezar a hacerse cargo de su infernal responsabilidad.
La película tiene un número de muertes mayor que el de la primera parte y algunas de ellas (como la del médico partido en dos en un elevador) están muy bien montadas. Por lo demás, al igual que La Profecía, esta secuela es culposamente palomera, como para un ocioso domingo por la tarde.
DVD verseComentarios: ernesto@cinevertigo.com