DVD verse

LOS PRODUCTORES


Ernesto Diezmartínez Guzmán
El judío-neoyorkino Melvyn Kaminsky –mejor conocido como Mel Brooks- se había hecho ya de una sólida fama desde finales de los 50 como un talentosísimo escritor de sketches para el astro televisivo Sid Caesar (quien tenía en esos años otros jóvenes escritores a su servicio, un tal Neil Simon y un tal Woody Allen) y, a mediados de la siguiente década, ya  había escrito el guión de un corto animado, The Critic (Pintoff, 1963), que había ganado el Oscar 1964 y, más aún, vivía un éxito arrollador como uno de los creadores de la teleserie El Súper Agente 86 (1965-70).

Dicho de otra manera, Brooks no era exactamente un desconocido cuando, a finales de los 60, logró levantar el suficiente dinero para llevar al cine una ofensiva, vulgar y ridícula idea: una obra de teatro musical, “Primavera con Hitler”, protagonizada por un “Führer” cantante y bailarín. El debut como cineasta de Brooks se llamaría, por supuesto, Los Productores (The Producers, EU, 1968).
La idea inició con la canción que le da el título a la obra teatral (“Primavera para Hitler”), premisa que Brooks exploró primero en una novela, luego en una obra de teatro, después en la película de 1968 y, más recientemente, en 2001, en un musical de Broadway basado en esta cinta, hasta llegar a la versión fílmica de este último musical, Los Productores (Stroman, 2005), reseñada por un servidor hace un par de años en el diario Reforma.

Los Productores –revisada en un modesto pero impecable DVD de Región 1 con sonido 5.1 y widescreen- es una histérica y desatada comedia, hecha a la medida de sus dos protagonistas: el desatado-sobreactuado Zero Mostel y el neurótico-histérico Gene Wilder. Mostel es un empresario teatral en desgracia y Wilder un tímido contador solitario. Cuando el segundo vaya a revisar los estados financieros del primero, surgirá la idea más perfecta para birlar al fisco y a quien se deje: juntar el suficiente dinero para hacer una obra teatral tan mala que sea un fracaso en el día del estreno y, por supuesto, tener una contabilidad “creativa” que esconda los dólares invertidos.

Así, esta dispareja pareja de timadores comprarán una obra pro-nazi a un delirante fascista (hilarante Kenneth Mars), la convertirán en obra musical, contratarán a un ignorante director travesti (“Que tan interesante: nunca había entendido que el Tercer Reich y Alemania son lo mismo”) y pondrán como actor protagónico a un gordito hippie apodado –adivine usted por qué- “L.S.D.” (Dick Shawn). ¿El resultado?: una obra tan pero tan vomitiva que la gente la cree graciosa…

Los Productores es una comedia burda y dispareja, dirigida sin mucho control por parte de Brooks y, por lo mismo, a veces, es estúpida, vulgar pero muy graciosa y, otra veces, sólo estúpida y vulgar. De todas formas, este filme sería el sólido primer paso en la carrera cinematográfica de Brooks que lo llevaría, una década después, a dirigir esas obritas maestras que son Locuras en el Oeste (1974) y El Joven Frankenstein (1974), acaso lo mejor que ha hecho ese irrefrenable judío-neoyorkino en la pantalla grande.


DVD verse
Comentarios: ernesto@cinevertigo.com
Regresar