ESE CIERTO CINE

DULCE PORVENIR
(****)


Ernesto Diezmartínez Guzmán
Dulce Porvenir (The Sweet Hereafter, Canada, 1997) fue la primer película del cineasta armenio- canadiense Atom Egoyan que no fue realizada a partir de un guión original escrito por él mismo. Concebida como un reto personal para Egoyan --debido a la complejidad de la novela de Russell Banks de la que esta adaptada-- la cinta permanece firme y bien instalada en el mundo frío y trágico que ha construido Egoyan en todas sus películas. Vaya, pareciera que la historia de la cinta  ha provenido otra vez de la cabeza de Egoyan en lugar de la novela de Banks.

 El sibilino abogado Mitchell Stephens (Ian Holm en el papel de su vida si exceptuamos su trabajo en Alien, el Octavo Pasajero) llega a la remota comunidad canadiense de Sam Dent con la idea de representar a los dolidos paterfamilias del pueblo, que han perdido a sus hijos en un terrible accidente automovilístico.

 La película está virtuosamente construida --como es costumbre en Egoyan-- a partir de una narrativa completamente fragmentada, en donde lo mismo vemos las indagaciones de Stephens que la conversación de él con una antigua amiga de su hija junkie; los momentos anteriores o posteriores al accidente, que el accidente mismo; escenas claves de un Stephens salvándole la vida a su pequeña hija de tres años que irritantes conversaciones en el presente con la misma hija ya crecidita, adicta y sidosa.

 Las constantes referencias al clásico cuento infantil El Flautista de Hamelin le dan una dimensión extraña al filme. Pareciera que los niños de este pequeño pueblo han desaparecido (como en el relato infantil) a causa de los propios pecados de los padres, como un descomunal y ¿merecido? castigo por sus mentiras e iniquidades.

 De hecho, toda la cinta está construida alrededor de la paternidad. La película muestra diversos y hasta encontrados modelos de paterfamilias (el ejemplar viudo Billy/Bruce Greenwold, el incestuoso Sam/Tom McCamus, el desolado Mitchell, cargando con el fardo de su hija junkie), estudiando así las diversas vías --las buenas, las malas, las peores-- por la que puede transitar una familia --o lo que queda de ella.

 Sin duda, una de las grandes obras de Egoyan quien, a finales de los 90, fue "premiado" por este filme al serle otorgadas sendas nominaciones al Oscar por Mejor Director y Mejor Adaptación. Por supuesto, la Academia hollywoodense decidió votar en masa por aquella muy olvidable y chafa película sobre un barcotote que se hunde. ¿Se acuerda de ella?



ESE CIERTO CINE

Escala de Calificación

**** Excelente        *** Muy recomendable     ** Vale el boleto o la renta
* Palomera       + Churrito        ++ Churrote

Comentarios: ernesto@cinevertigo.com

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