EN CARTELERA

POR SEXO O POR AMOR
(**)


Ernesto Diezmartínez Guzmán
François (Bernard Campan) es un oficinista pequeño, calvo, de orejas puntiagudas: la cruza perfecta de un petimetre decimonónico con un elfo de El Señor de los Anillos (Jackson 2001/2002/2003). El tipo entra a un exclusivo bar/burdel, le informa a una despampanante prostituta que acaba de ganar 4 millones de euros en la lotería y luego le hace una oferta imposible de resistir: que se vaya a vivir con él hasta que el dinero se acabe. La meretriz, Daniela (Monica Belluci), acepta el trato. Pero, ¿resistirá el frágil corazón de François el tener que mantener “contenta”, sexualmente hablando, día y noche, día tras día, a ese divino monumento femenino con acento italiano interpretado por la señora Belluci?

 Por Sexo o por Amor (Combien tu m’aimes, Francia-Italia, 2005), décimo-séptimo largometraje del veteranísimo provocador Bertrand Blier (Les Valseuses/1974, El Padrastro/1981, Vestido de Fiesta/1986, Mi Hombre/1996), es un ligero repaso de los temas que le han preocupado al maestro galo desde siempre: el sexo, el amor, la pasión, la fidelidad, la violencia y el desafío a “normalidad” como una última rebelión/afirmación de la propia vida. Para quien conozca parte sustancial de la filmografía de Blier –un virtual desconocido en México fuera de los circuitos culturales, la televisión de paga y los DVDs importados-, quedará claro que Por Sexo o por Amor es lo más cercano a una convencional comedia de enredos que ha hecho el cineasta francés en toda su carrera. Tal vez en ello radique su mayor pecado y también su penitencia.

 Con un ligerísimo hilo conductor, la trama de esta película no es más que el interminable juego de una bellísima gata ronroneante (Bellucci) con su pequeño ratón (monsieur Campan) que, vuelta de tuerca de por medio, resulta que no será tan indefenso como ella se imaginaba. La aparición y desaparición de personajes es casi tan arbitraria como la banda sonora (repleta de jazz y óperas de Verdi, Puccini, Rossini et al), pero todo puede perdonarse por la presencia (vestida y desvestida) de la señora Belluci y por una escena memorable: el duelo verbal/sexual entre Daniela y una vecina (Farida Rahoadj) acerca de la veracidad de los orgasmos. Puede que esta cinta de Blier sea floja, pero la señora Belluci no lo es. Nunca.


Escala de Calificación
**** Excelente        *** Muy recomendable     ** Vale el boleto o la renta
* Palomera       + Churrito        ++ Churrote

Comentarios: ernesto@cinevertigo.com

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