LAS VACAS SAGRADAS

MUERTOS VIVIENTES
(***1/2)


Un mundo sin emociones ni problemas de ningún tipo, un mundo donde están abolidos todos los sentimientos, un mundo en donde todos piensan igual, caminan igual, hablan igual... No, no se trata del grisáceo infierno stalinista ni del enajenante mundo occidental posmoderno, en donde los mass-media y su ofensiva tabla rasa pretenden tratarnos a todos como imbéciles.

 Se trata de la no por sigilosa menos atemorizante invasión extraterrestre narrada –mediante voz en off y en un enorme flash-back impuesto criminalmente por el estudio- por un histérico medico de un pequeño pueblo californiano, Santa Mira. Se trata de uno de los más grandes clásicos que haya dado, por un lado, el cine de ciencia ficción y, por el otro, el cine de serie B estadounidense. Se trata, acabemos, de la obra cumbre de la paranoia fílmica, Invasion of the Body Snatchers (EU, 1956), estrenada en su tiempo en México con el titulo de Muertos Vivientes.

 El Dr. Miles Bennell (Kevin McCarthy en el papel de su vida) empieza a recibir en su consultorio de Santa Mira, California, una serie de extrañas llamadas urgentes de varios habitantes del pueblito. Las quejas son extravagantes: alguien alega que su tío no es su tío, otro que su mujer no es su mujer, aquél que su papá no es su papá... Sólo que cuando Miles llega a atender a esos pacientes, éstos se encuentran sanos y se disculpan con él diciéndole que todo fue una tontería, que ya pasó, que no se preocupe. Muy pronto, Miles y su novia Beckie (Dana Wynter) se darán cuenta que extraños seres humanoides que descansan en una suerte de vaina o capullo, no son más que réplicas exactas de cada habitante de Santa Mira. Y, por supuesto, cada uno de estos alienígenas tomará el lugar del humano "original" cuando éste se duerma.

 Soberbia alegoría antitotalitaria, especie de filme/cajita buñueliana en donde cabe todo -fabula paranoica, cinta anticomunista, alegato antimacarthista-, Muertos Vivientes fue el décimo-primer largometraje de Siegel y apenas la segunda de sus películas que había llamado la atención de la crítica de su época, después de su notable noveno largometraje, el docudrama Riot in Cell Block 11 (1954). (Para un análisis de la obra inicial de Siegel, habría que revisar la entrada dedicada al cineasta en el primer tomo de la invaluable enciclopedia multi-plagiada World Film Directors, editada en 1987 por John Wakeman).

 Lo que evita que esta cinta de Siegel sea una irrefutable obra maestra es, decíamos líneas atrás, el prólogo y el final que los productores recomendaron para eludir el desenlace más bien pesimista de la novela original de Jack Finney disponible en español con el título de Los Ladrones de Cuerpos. En todo caso, con todo y esta concesión por parte de Siegel, a partir de la pareja de filmes ya anotados –Riot in Cell Block 11 y Muertos Vivientes- el cineasta consolidaría una notable carrera fílmica que le daría al cine hollywoodense no menos de media docena de obras mayores (¿mis favoritas, por cierto?: El Engaño/1971 y Harry el Sucio/1971).

 Muertos Vivientes ha merecido tres remakes, dos muy logrados y pertinentes, y otro –el más reciente, Invasores (Hirschbiegel y McTeigue, 2007)- más bien fallido. Los refritos interesantes son el de 1978, La Invasión de los Usurpadores de Cuerpos, de Philip Kauffman, y el del 1993, Secuestradores de Cuerpos, de Abel Ferrara, ambos reseñados en esta página en la sección DVD Verse.

 Y, por supuesto, el éxito crítico/económicos de Muertos Vivientes dio cabida, también, al nacimiento de innumerables re-elaboraciones más o menos descaradas sobre el tema recurrente de la siniestra invasión extraterrestre, un perfecto pretexto argumental para lanzar sibilinos discursos críticos sobre nuestras sociedades en perpetuas crisis políticas/morales/económicas/existenciales… Y lo que se acumule esta semana.

 

LAS VACAS SAGRADAS

Escala de Calificación

**** Excelente        *** Muy recomendable     ** Vale el boleto o la renta
* Palomera       + Churrito        ++ Churrote

Comentarios: ernesto@cinevertigo.com

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