EN CARTELERA

LA MALDICION
(***)


Ernesto Diezmartínez Guzmán
Montado en la ola del éxito local e internacional de la saga Ringu (Nakata, 1998/1999/2000) con todo e inevitable remake hollywoodense (El Aro; Verbinski, 2002), el director nipón Takashi Shimizu se dio a la tarea de hacer su propia franquicia fantasmal. La Maldición (The Grudge, EU, 2004) surge, se nos informa, cuando alguien muere presa de un enorme dolor y un insoportable enojo. Así, en la película original japonesa Ju-On (2000), un tipo asesina a su esposa, a su hijo y hasta al gato para después quitarse la vida, pues sospecha que la mujer lo ha estado engañando. De esta manera, la mujer, Kayako (Takako Fuji) y su niño Toshio (Ryota Koyama) siguen habitando la casa en donde fueron asesinados, transmitiendo la maldición –más bien, el rencor, como dice el título original—a quien llegue a vivir a ese malhadado lugar. A Ju-On –que fue hecho para estrenarse directamente en vídeo—le siguió una secuela realizada el mismo año y, posteriormente, dos filmes más estrenados en la pantalla grande en 2003. Todas las cintas fueron dirigidas por Shimizu con la misma señora Fuji como el malhumorado fantasma Kayako, aunque en las dos últimas entregas el niño-con-grito-de-gato Toshio fue encarnado por el infante Yuya Ozeki.

 Éxito obliga: el refrito hollywoodense no se ha hecho esperar, con todo y el propio Shimizu dirigiendo el remake, en el mismo escenario (el Japón del día de hoy) y con el mismo reparto fantasmal (Fuji y Ozeki). De hecho, la trama es prácticamente la misma que el filme original, aunque el guión de Stephen Susco y la propia estructura narrativa que plantea Shimizu sí ofrecen algunos cambios no precisamente menores.

 Así, los personajes centrales de La Maldición no son japoneses sino americanos viviendo y trabajando en Tokio, la trabajadora social de la cinta japonesa es encarnada aquí por la exBuffySarah Michelle Gellar (lo que significa que su personaje se convierte de inmediato en protagonista) y la narrativa de Shimizu, aunque avanza a través del traslape temporal que se ha vuelto la marca de fábrica de este tipo de películas, es bastante más lineal que en los filmes originales. También es mucho más clara la explicación de porqué Kayako y Toshio fueron asesinados, de tal manera que la historia es más explícita en las motivaciones de sus personajes –incluyendo los fantasmas.

 Por lo demás, La Maldición funciona como buen filme de horror, con un ejemplar manejo del encuadre del cinefotógrafo Hideo Yamamoto y unas efectivas caracterizaciones por parte de Fuji y Ozeki en el papel de un par de almas enmuinadas que parecen tener el objetivo de asustar/matar/destruir a todo aquel que ose habitar su antiguo hogar. En lo personal, me pareció más efectiva la original Ju-On –me refiero a la versión de 2003 que sirvió para hacer este remake—aunque entiendo que esto se debe a que vi primero la cinta japonesa y, después, la copia americana. Acaso por ello no me asusté tanto como debiera. Espero que no suceda lo mismo con usted y que tenga felices gritos de horror.


Escala de Calificación
**** Excelente        *** Muy recomendable     ** Vale el boleto o la renta
* Palomera       + Churrito        ++ Churrote

Comentarios: ernesto@cinevertigo.com

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