EN CARTELERA
SOY LEYENDA
(**)
Ernesto Diezmartínez GuzmánSoy Leyenda (I Am Legend, EU, 2007), tercera versión cinematográfica de la pesimista novela de ciencia-ficción Yo Soy Leyenda, de Richard Matheson (Ed. Minotauro) –después de The Last Man on Earth (Salkow y Ragona, 1964) y La Última Esperanza (Sagal, 1971)-, apenas si toma del texto original la premisa de una plaga que ha convertido en mutantes semi-vampirescos a todos los seres humanos. De ahí en fuera, el guión firmado por Akiva Goldsman y Mark Protosevich cuenta una historia completamente distinta a la de Matheson. De hecho, Soy Leyenda es mucho más fiel al espíritu optimista/combativo de La Última Esperanza que al desafiante nihilismo de la novela publicada en 1954.
En un Nueva York de un futuro cercano, la milagrosa cura del cáncer, inventada por una renombrada científica inglesa (Emma Thompson en cameo), ha provocado que los enfermos se transformen en una suerte de monstruos nocturnos, feroces y depredadores, que contagian a mordida limpia a todos los demás. En tres años, la humanidad ha desaparecido, o por lo menos así lo parece en una vasta y solitaria Gran Manzana, vigilada por “el último hombre sobre la Tierra”, un magnífico Will Smith, muy convincente hasta cuando conversa con un maniquí o con su simpática perra Samantha, lo único que le queda de lo que alguna vez fue su familia.
Por desgracia, el mismo nivel de calidad en la interpretación de Smith –o en los impresionantes efectos visuales supervisados por el especialista Jim Berney, o en el trabajo técnico de los stunt-men coordinados por el legendario Vic Armstrong- no lo encontramos en la blandísima adaptación de la historia, que sólo sugiere alguno de los temas de la novela de Matheson –por ejemplo, la obsesión y crueldad del científico militar Robert Neville (Smith) al experimentar con los “monstruos”- sin desarrollarlos plenamente.
La cinta es, sin duda, un entretenido filme de aventuras con una dosis de emocionante y moderado horror, pero todo filo, toda provocación, todo cuestionamiento, han sido borrados del mapa. Si a pesar de su patética baratura, uno todavía recuerda el terrible y desencantado desenlace de The Last Man on Earth, la única razón para recordar Soy Leyenda en unos cuantos años será, creo yo, esas impresionantes imágenes iniciales en las que Nueva York está convertida en una sucursal pavimentada de alguna sabana de África. Un verdadero money-shot digital que, seguramente, le ganará a sus hacedores una nominación al Oscar.
Escala de Calificación
**** Excelente *** Muy recomendable ** Vale el boleto o la renta
* Palomera + Churrito ++ ChurroteComentarios: ernesto@cinevertigo.com