ESE CIERTO CINE
WHEN WE WERE KINGS
(****)
Ernesto Diezmartínez GuzmánMohammed Alí ha sido, sin duda, la figura deportiva más importante para la cultura afroamericana en la segunda mitad del siglo XX. Fue, en sus momentos de mayor gloria, durante los años sesenta-setenta, la mayor presencia atlética (y a la vez política) que tuvieron los negros americanos para identificarse. Su vitalidad contagiante, su carisma arrollador, su indudable "sex-appeal", su arrogancia verborreica, su desafiante negativa a alistarse para ir a pelear a Vietnam, su impopular --entre los "fans" blancos-- conversión político-religiosa al Islam, el esperado castigo por sus posiciones políticas al ser despojado del campeonato de peso completo, la búsqueda del cetro que le había sido arrebatado frente al introvertido peleador también afroamericano George Foreman en 1974, todo ello --y algo más-- es tratado en el esplendido largometraje dirigido por Leon Gast When We Were Kings (EU, 1996), filme ganador del Oscar al Mejor Documental en 1997 y que nunca fue estrenado en México, aunque se exhibe de vez en vez en la televisión de paga.
La legendaria defensa del título que ostentaba Foreman fue organizada en Zaire por el oscuro --en más de un sentido-- promotor boxístico Don King, quien contó con la anuencia y el apoyo financiero --de 10 millones de dólares, nada menos-- del siniestro déspota Mobutu Sese Seko. Bautizada como "The Rumble in the Jumble" --"El estruendo en la selva" literalmente--, la pelea terminó por significar mucho más que la simple lucha por el título de peso pesado entre las dos máximas figuras del boxeo afroamericano. Para Mobutu era el escaparate con el que satisfacía su enfermiza egolatría; para Don King, la definitiva consagración como futuro "organizador" de la "pelea del siglo" de cada año; para Alí, la muestra de que nada --nunca el injusto castigo recibido-- ni nadie --no la imponente figura goliatesca de Foreman-- podía detenerlo. Finalmente, para la cultura afroamericana, la pelea significaba el posible momento consagratorio de Alí, el eterno "enfant terrible" de los deportes americanos, que lo mismo se atrevía a desafiar por televisión a los comentaristas deportivos que no lo apoyaban o a contestar a los periodistas con improvisados poemas en medio de regocijantes ruedas de prensa.
La latas de filme de la pelea estuvieron arrumbadas durante más de 20 años, pues el propósito original de Leon Gast fue el de hacer un documental sobre los conciertos de mísica negra que, de forma paralela al combate, organizó el mismo Don King. Sin embargo, el proyecto nunca cuajó y muchos años después, Gast se dio cuenta que lo que más interesante que tenía en esos metros de cinta era la pelea misma. Así, con la producción del cineasta hollywoodense Taylor Hackford (coeditor también de la película) Gast se dio a la tarea de reconstruir el combate y todo lo que le rodeó.
Además, el realizador agregó testimonios cruciales del escritor Norman Mailer y del comentarista deportivo George Plimpton, testigos presenciales de la pelea, quienes ayudan a poner en perspectiva el combate, la época, sus protagonistas, y las implicaciones políticas, culturales y, por supuesto, deportivas, de lo que estamos viendo. Por ejemplo, es notable el resumen del combate Alí/Foreman no sólo como pieza de edición scorsesiana, sino por la descripción acuciosa --y de verdad fascinante-- de cada golpe dado por Foreman y de la estrategia seguida por Alí. Incluso al final, si uno desconoce el resultado de esa histórica pelea, el filme termina con un ejemplar --e insólito-- filme de suspenso.
ESE CIERTO CINEEscala de Calificación
**** Excelente *** Muy recomendable ** Vale el boleto o la renta
* Palomera + Churrito ++ ChurroteComentarios: ernesto@cinevertigo.com