EN CARTELERA

JORGE EL CURIOSO
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Ernesto Diezmartínez Guzmán
Hacía tiempo que no veía una película para niños-niños. Es decir, una cinta animada en una técnica elemental bidimensional, con una paleta brillante y colorida, personajes sencillos y simpáticos, y una ausencia casi absoluta de referencias cinefílicas postmodernas. En efecto, Jorge el Curioso (George the Curious, EU, 2006), primer largometraje del experimentado animador Matthew O’Callaghan, es un filme para niños que no pretende ser más que eso.

 Basada en un personaje de libros infantiles creado hace más de 60 años –y que, shame-on-me, es completamente desconocido para quien esto escribe-, la trama de Jorge el Curioso nos entrega a Ted, un torpe guía de museo que, para salvar ese viejo edificio en donde trabaja, decide viajar a África para traer de vuelta un gigantesco ídolo que, asegura, será la sensación de un Nueva York atemporal –se menciona el Internet y los videojuegos, pero muchos de los autos parecen de los 50 y aparecen aviones bimotores de los años 30. Por desgracia, Ted regresa a la Gran Manzana con las manos vacías… aunque no exactamente, pues viene con él un changuito alegre, travieso y curioso: el Jorge del título original.

 La película no pretende apantallar a nadie y, por ello, su sencillez y humildad termina por ganar la partida. Además, su prudente duración de menos de 90 minutos ayuda a diluir cualquier queja que pudiéramos hacer.

Aquí entre nos, si tiene usted hijos, sobrinos o cuñaditos de menos de 8 años, Jorge el Curioso, el personaje, la película, pueden resultar encantadores. ¿Y usted?: se va aburrir moderadamente. Seguramente puede hacer el sacrificio.


Escala de Calificación
**** Excelente        *** Muy recomendable     ** Vale el boleto o la renta
* Palomera       + Churrito        ++ Churrote

Comentarios: ernesto@cinevertigo.com

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