EL CINE QUE NO VIMOS
FALLEN ANGELS
(***)

Ernesto Diezmartínez Guzmán
Es irresistible el contar el origen de Fallen Angels (Duoluo Tianshi, Hong Kong, 1995), el quinto largometraje de Wong Kar-Wai, ese soberbio estilista de las vidas cruzadas, del amor y el desamor en el mundo de hoy, de ayer y de siempre. Cuando Wong se encontraba en la postproducción de la agotadora Ashes of Time (1994), una increíble mezcla de filme de artes marciales y romances imposibles --¡antes de El Tigre y el Dragón (Lee, 2000)!--, el cineasta hongkonés se dio a la tarea de filmar en unas cuantas semanas su próxima película, Chunking Express (1995), acerca de media docena de personajes urbanos que cruzaban sus vidas en las mansiones Chunking de Hong Kong y en un restaurante de comida rápida llamado Midnight Express. Sin embargo, al estar realizando esta cinta, Wong se dio cuenta que una de las historias que tenía planeada estaba de más, así que la guardó “para la próxima” película. Dicho de otra manera, la espléndida Fallen Angels es lo que sobró de un filme realizado por Wong... ¡para “distraerse” de las dificultades que estaba enfrentando en la edición de Ashes of Time! Es decir, Fallen Angels es una película hecha a partir de las sobras de otras sobras. Increíble.

 Más que una continuación de Chunking Express –a la que se cita directamente en varias ocasiones--, estamos antes una suerte de extensión y/o variación sobre el mismo tema planteado en la cinta mencionada: las dificultades de iniciar y mantener cualquier relación sentimental seria. En el inicio, el asesino a sueldo Wong Chi-Ming (Leon Lai) y su “administradora/regenteadora” sin-nombre (Michele Reis) platican sobre romper su eficaz sociedad que ha durado varios años. Wong recibe la información vía “biper” sobre dónde debe encontrarse con “unos amigos”, el matón llega al sitio indicado y mata a todo aquello que se mueva. Mientras, la bella socia silenciosa arregla un departamento, lo barre, lo limpia, llena el refrigerador de cerveza, para que Wong pueda estar ahí para descansar después del “trabajo”. Al mismo tiempo, vemos la hilarante y conmovedora historia del mudo He Zhiwu (Takeshi Kaneshiro, muy chistoso), quien administra un sin fin de changarros y obliga a todo aquél que encuentra a que consuma lo que vende (lo mismo un corte de cabello que un litro de  nieve). He Zhiwu conoce a la histérica abandonada Charlie (Charlie Young), con quien inicia un breve affaire, mientras el matón Wong Chi-Ming cruza su vida con la extravagante “Baby” (Karen Mong), una punketa con el pelo teñido que virtualmente arrastra al asesino a su departamento para iniciar una fugaz relación amorosa.

 Visual y narrativamente hablando, Wong Kar-Wai reproduce su marca de fábrica estilística: imágenes en ralenti y en time-lapse, encuadres originalísimos, cámara en mano cuando se requiere, sugestivo uso de música pop (esta vez combinando canciones hongkonesas con temas occidentales), extenso uso de la voz fuera de cuadro para conocer la versión/visión de cada personaje, narración fragmentada en la que los cinco personajes principales intercambian sus sueños de amor y sus fracasos sentimentales (la escena de la canción escuchada por Wong en el bar donde trabaja He, el encuentro fortuito de la agente y “Baby” a través del olor de Wong, el melancólico desenlace en el cual He y la agente se encuentran para compartir, sin saberlo, sus soledades) y, como siempre, un cuidadoso manejo de las escasas palabras habladas por todos, palabras que tendrán una devastadora carga dramática en el momento preciso (el monólogo inicial de Wong, cuando confiesa que le gusta que alguien más le planee su vida, resuena dolorosamente en el violento pero esperado final).

 Como todo el cine de Wong –sea el más complicado (Ashes of Time) o el más sencillo (Deseando Amor)--, Fallen Angels merece más de una visión. El cine de Wong reclama un espectador atento, dispuesto a arriesgar su tranquilidad “cinefílica”, esa seguridad basada en las narraciones lineales y sencillas a las que estamos acostumbrados. Si usted está dispuesto a enfrentar el reto que el fascinante trabajo de Wong ofrece, estará disfrutando de la obra de uno de los mejores cineastas contemporáneos.

·······
 Fallen Angels nunca se estrenó comercialmente en México aunque se ha podido ver en la televisión de paga, en DVD originales y en VCD no tanto.


EL CINE QUE NO VIMOS

Escala de Calificación

**** Excelente        *** Muy recomendable     ** Vale el boleto o la renta
* Palomera       + Churrito        ++ Churrote

Comentarios: ernesto@cinevertigo.com

Regresar