EN CARTELERA

DRAMA/MEX
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Ernesto Diezmartínez Guzmán
Presentada en la Semana de la Crítica en Cannes 2006 y estrenada comercialmente ¡un año después! en nuestro país, en marzo de 2007, Drama/Mex (México, 2006) es el sólido segundo largometraje de Gerardo Naranjo (opera prima americana desconocida por mí Malachance/2004).

 Estamos ante un ejercicio estilístico/dramático que retoma la estructura narrativa de moda -las historias entrecruzadas asincrónicamente como en la trilogía de González Iñárritu/Arriaga: Amores Perros (2000), 21 Gramos (2003) y Babel (2006)-, sólo que sin el pesado fatalismo característico de la ya tronada dupla fílmica. Es más, aunque técnicamente hablando Drama/Mex es un filme más bien precario –fue realizado con un presupuesto bajísimo, en Súper 16 y luego pasada a 35 mm.-, en el aspecto argumental es una película más compleja y absorbente que buena parte del cine que ha hecho el sobrevalorado “Negro”.

 Aunque las notas de producción de la cinta y la descripción de la sinopsis que han hecho algunos colegas mencionan que en Drama/Mex se intercalan tres historias en una jornada acapulqueña, la realidad es que se trata más bien de dos: en una de ellas, presenciamos el tormentoso triángulo amoroso entre la bella ricachona Fernanda (Diana García, guapa), su exnovio delincuente Chano (Emilio Valdés) y su actual pretendiente, el futbolero de barrio Gonzalo (Juan Pablo Castañeda); en la otra, el aburrido cincuentón Jaime (Fernando Becerril) se roba la nómina de su oficina y se larga rumbo a Acapulco a quitarse la vida. Ahí, en el hotel donde fue a volarse la tapa de los sesos, Jaime se topará con la irreprimible adolescente Jennifer alias “Tigrillo” (o viceversa) –la coproductora Miriana Moro, espléndida- que ha huido de su casa para ganarse unos pesos dándole algo de “relaxation” a los turistas que se dejen.

 Las dos historias se van cruzando en una forma que parece caprichosa –los personajes comparten el mismo espacio varias veces y “Tigrillo” conoce de vista a Fernanda y sus novios-, pero Naranjo y su editor Yibrán Assaud logran darle un sentido genuinamente dramático a su narrativa fílmica, de tal manera que cuando las piezas empiezan a acomodarse en nuestra mente, los entrecruzamientos terminan por rebasar el mero juego estructural. Así, por ejemplo, la escena en la que la “Tigrillo” le pide un “aventón” a Gonzalo adquiere otro significado,  angustioso, desesperante, la segunda vez que la vemos.

 El único reproche que se le puede hacer a Naranjo es su inclinación exagerada a usar la cámara en mano que, si bien transmite un obvio sentido de urgencia y un realismo crudo y hasta brutal –la escena, por ejemplo, de la violación/cópula entre Fernanda y Chano-, termina, en mi opinión, por resultar bastante molesta, pues hay ocasiones en que no es claro que se justifique este acercamiento formal en toda la película.

 En todo caso, se trata de un reproche menor, pues Naranjo ha logrado, en apenas 92 minutos, un notable retrato de cinco personajes en el límite y una magnífica crónica de la desesperanza existencial en la que se funden elementos como la soledad, el incesto, el (des)amor, la pasión sexual y, sin que nadie se lo espere, la generosidad y hasta la esperanza.


Escala de Calificación
**** Excelente        *** Muy recomendable     ** Vale el boleto o la renta
* Palomera       + Churrito        ++ Churrote

Comentarios: ernesto@cinevertigo.com

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