EL CINE QUE NO VIMOS
DOMINION
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Ernesto Diezmartínez GuzmánDominion: Prequel to the Exorcist (EU, 2005), la “versión original” de la “precuela” de El Exorcista (Friedkin, 1973), no se estrenó comercialmente en México y tampoco ha llegado, hasta ahora, en formato casero en Región 4. La “cinta maldita”, dirigida por Paul Schrader, está disponible en un buen DVD de Región 1 (widescreen, sonido 5.1, subtítulos en español) con algunos extras: comentarios en audio del director, escenas borradas, trailer original y galería de fotos.
Mencioné que Dominion… es la “versión original de la precuela” porque la casa productora Morgan Creek le encargó a Paul Schrader dirigir la película hace tres años. Sin embargo, después de ver el primer “corte” del filme, los ejecutivos, horrorizados por el resultado obtenido por el cineasta/guionista scorsesiano, terminaron enlatando la cinta. La Morgan Creek, entonces, contrató al churrero Renny Harlin, quien hizo su propia versión/visión, El Exorcista, el Comienzo (2004), que un servidor reseñó en su momento a finales de 2004. Pero, oh, paradoja comercial: la película de Harlin fue un fracaso absoluto ante la crítica y en la taquilla de todo el mundo, por lo que, al grito de “de lo perdido, lo que aparezca”, la Morgan Creek “desenlató” la versión de Schrader que se estrenó de manera limitada en octubre de 2005 en Estados Unidos.
A decir verdad, el filme de Schrader no es muy logrado que digamos (interesante en su primera hora, un desastre en su segunda parte), pero resulta, de todas formas, mucho más visible que el soporífero churro de Harlin. En todo caso, para los fans de Schrader –entre los que me cuento- resulta reconfortante ver un cineasta que, con todo y estar bajo contrato, no deja de transmitir su visión del mundo incluso en una película de género tan poco propicia para ello como es la “precuela” de El Exorcista.
Por ejemplo, acaso la gran diferencia entre el churrazo infecto de Harlin y esta película quebrada, fallida, de Schrader, es que cierto episodio en el cual el joven padre Merrin (Stellan Skarsgard) se enfrenta a la maldad terrenal por excelencia (es decir, al nazismo) tiene una importancia central con Schrader, mientras que con Harlin el asunto se muestra, sin demasiado énfasis, en un breve flashback. Así, para Schrader, el duelo con el demonio Pazuzu forma parte de la interminable lucha del ser humano contra el mal que anida en los demás y en sí mismo, mientras que para Harlin el combate contra Satán no representa más que la oportunidad para darle vuelo a los más chafas F/X que se hayan visto en el nuevo siglo. Que Harlin se vaya al demonio: vea mejor la versión de Schrader.
EL CINE QUE NO VIMOS Escala de Calificación
**** Excelente *** Muy recomendable ** Vale el boleto o la renta
* Palomera + Churrito ++ ChurroteComentarios: ernesto@cinevertigo.com