EL CINE Y SUS VOCES
ENTREVISTA
Diego Luna
Encuentra otro caminoPor Javier PérezEl actor mexicano Diego Luna protagoniza Criminales y habla con cine vértigo de ésa y otras experiencias
Un año ha sido suficiente para que el mexicano Diego Luna haya consolidado su carrera en Hollywood. De las apariciones en papeles secundarios en Pacto de Justicia, de Kevin Costner, o La Terminal, de Steven Spielberg, ha saltado a protagonizar Criminales, al lado de John C. Railly, un remake de la película argentina Nueve Reinas.
Para Diego, haber participado en esta cinta lo ha dejado algo más que satisfecho. “Estoy muy contento por cómo quedó la película, pocas veces pasa eso. A veces uno tiene que buscarle el lado positivo, (pero aquí) por lo menos la disfruté y (la) recomiendo sin problemas. Es una historia donde te preocupas por los personajes, te sorprenden, nunca te esperas lo que viene”, señala el actor que está por cumplir 25 años en diciembre próximo.
Diego encontró en Criminales algo que va más allá de la mera experiencia profesional. Es cierto que trabajar al lado de John C. Reilly le dotó de un aprendizaje extraordinario de un tipo riguroso, enfocado y respetuoso por su trabajo y el de los demás. Pero por haber sido filmada donde fue filmada, la cinta le abrió el panorama.
“Me di cuenta que Los Angeles es una ciudad y Hollywood es sólo un barrio. Me fui a rolar por el este de Los Angeles, a todos los lugares donde mi personaje iría, a comer tacos donde él iría, a conocer a la gente. Conocí esa parte de Los Angeles que en las películas no se ve. Es una ciudad de 18 millones de habitantes y la mitad de las películas que se filman ahí suceden en Hollywood, en Sunset Boulevard y sus estudios. Esta película hablaba más de la ciudad y sus diferencias”.
Los sueños
Diego sigue poniéndose la vara alta. No se limita a pensar en México y los Estados Unidos (le molesta que le digan Hollywood para referirse a esa cinematografía), sino que mira al sur o al otro lado del charco: España, Inglaterra, Latinoamérica. “Por suerte”, dice, “en todo el mundo debe haber alguna buena historia que contar y un director interesante con el que trabajar”.
Los nombres en realidad son pocos, y los Coen siguen encabezando la lista. También se le oye decir Alfonso Cuarón, pero ahora además aparece un personaje: “me encantaría hacer el personaje de un político mexicano, sólo que tengo que envejecer más porque lo que falta en la política mexicana es sangre nueva, a menos que quiera ser uno del Partido Verde. El nivel de cinismo que manejan me parece increíble, como actor me daría muchas herramientas. Si algo se puede rescatar de lo patético que está la política en este país, es que si te quieres burlar de ella siempre hay tela de donde cortar”.
Y sí, tiene ganas de trabajar más en México, aunque es consciente de que las condiciones no son las mejores. Ni guionistas ni actores ni directores pueden dedicarse de tiempo completo al cine y tienen que picar aquí y allá, dice. “A veces es muy triste ver cómo todo mundo llega muy desgastado al primer día de rodaje. Ojalá hubiera más presupuesto para hacer mejor nuestras películas, tener tiempo de ensayar, de hacer una buena preproducción”.
Y sí, cómo no, le gustaría volver a trabajar junto con Gael García (su amigo y coprotagonista de Y Tu Mamá También), aunque no hay nada concreto y todas son puras ideas que hasta ahora no han ido a ninguna parte. Como pasa con sus sueños de armar su propio proyecto de cine en México.
Por lo pronto, espera a que se estrene Sólo Dios Sabe, la nueva película de Carlos Bolado, una coproducción entre México y Brasil. “Me sentí haciendo una película pequeña, con los recursos que teníamos y tratando de contar la historia que queríamos. De esos proyectos quiero seguir haciendo y ojalá cada vez sean más. Si se hiciera más cine en este país yo viviría más tiempo aquí, la verdad, si hubiera opciones aquí, aquí me quedaba, porque en este lugar decidí que quería ser actor”.
Pero eso sí, aclara, no quiere hacer concesiones porque no niega que ha habido invitaciones para trabajar en el cine mexicano, sino que los proyectos no lo han acabado de convencer. “Sí hay guiones que llegan, pero ninguno me ha convencido del todo. Hay historias que me gustaría contar, está la de Amapola, que espero se levante y se arme bien, pero hay poco. Antes aceptaba sólo por el hecho de hacer cine. Creo que eso ya no es suficiente para aceptar un proyecto, te tiene que gustar la historia y estar convencido de que quieres contarla”.
Epílogo
“Cuando te salen las cosas te obligas a crecer, a cambiar y a esforzarte. Creo que todo lo que he hecho me tiene donde estoy. Aunque sé que hay muchas cosas que no volvería a hacer, pero no puede uno arrepentirse, porque se me hace lo más tonto. Este trabajo es de convicción, y cuando acepté los proyectos que acepté era porque creía que era lo que debería aceptar, que era lo natural, que era lo que me convenía, así me hay equivocado”, concluye Luna.* Javier Pérez es periodista cinematográfico
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