ESE CIERTO CINE

TODO POR UN SUEÑO
(****)


Ernesto Diezmartínez Guzmán
El caso de Gus van Sant Jr. es paradigmático de lo que no debe hacer un realizador independiente en Hollywood y cómo puede recuperar sus bonos después de un apocalíptico fracaso. Después de cimentar una sólida reputación como un cineasta original dentro del ámbito del cine gay/independiente/marginal con la trilogía inquietante de Mala noche (1987), Drugstore Cowboy (1989) y Mi Camino de Sueños (1991), Van Sant tuvo la oportunidad de filmar con gran presupuesto y un reparto femenino multiestelar uno de sus proyectos más personales: la adaptación de una novela de Tom Robbins, Even Cowgirls Get the Blues (1994), nunca estrenada comercialmente en México aunque disponible en VHS, en su momento, con el título de Sueños del Camino.

El resultado de este último film no podría haber sido peor: unánimemente rechazado por la crítica y un descomunal fracaso en taquilla, Sueños del Camino se convirtió en la clásica película maldita que tiene guardada en el closet todo autor que se respete. Nadie quería ver la cinta y los que la vieron se dieron a la tarea de olvidarla lo más rápidamente posible. Van Sant aprendio la lección: si hay proyectos personales en puerta, mejor hacerlos lejos de los grandes estudios. Pero si se quiere seguir en el negocio, hay que trabajar de vez en cuando para esos mismos estudios. La fórmula la ha seguido Van Sant a la perfección desde entonces, entrando y saliendo de los grandes estudios, entrando y saliendo del mainstream.
 
En fin: después del citado fracaso Sueños del Camino el siguiente proyecto de Van Sant fue -aparentemente- un mero vehiculo de lucimiento de la entonces esposa de Tom Cruise, la bella-bella Nicole Kidman. Y he escrito "aparentemente" porque, aunque la estrella Kidman brilla indudablemente a lo largo de la cinta  Todo por un Sueño (To Die For, EU, 1995) es, ante todo, una descomunal sátira de la televisión estadounidense y de la patética sociedad que ha fomentado el crecimiento de este todopoderoso monstruo electrónico.
La sátira es ruda, directa: la bellísima egresada de comunicación Suzanne Stone (Kidman) se casa con Larry Maretto (Mat Dillon), el hijo menor del restaurantero mafioso Joe (Dan Hedaya). Como la ambición de Suzanne es convertirse en una estrella televisiva a toda costa, logra colarse en una pequeña estación de cable para convertirse en la "meteoróloga" de la tele. Pero ya que su marido buenaonda es muy poco para ella, con la ayuda de tres adolescentes inadaptados (un jovencísimo Joaquin Phoenix, el también recién llegado en aquel tiempo Casey Affleck y Alison Folland) busca la manera de deshacerse de ese "pequeño" estorbo en su carrera.
 
Van Sant trabajó en esta película con un guión escrito por el sempiterno colaborador del viejo Bob Altman, Buck Henry, y el tono satírico/burlesco altmaniano se hace notar de inmediato en la disección impávida que hace el relato de todos sus personajes, sobre todo de la Suprema Arribista Suzanne, quien piensa que si algo no sale en la tele no existe ("¿Qué caso tiene hacer algo bueno si nadie te está viendo?").  Van Sant le ha dado a esta cáustica y muy divertida comedia el formato cambiante de diversos relatos televisivos: así, la hermana patinadora de Larry, Janice (Ileana Douglas), declara frente a la cámara de un telerreportaje lo mal que le cayó su cuñadita desde el principio; el regordete jefe Ed (Wayne Knight) relata ante la misma cámara, divertido, diversas anecdótas que ejemplifican la ambición desmedida de su exempleada; los papás de Suzanne y Larry comparten la pantalla en un imbécil "talk-show" tipo "Cretina"; se ven fragmentos de diversos noticieros televisivos llevando al día la escandalosa noticia del asesinato del desafortunado marido desechable; y la misma Suzanne aparece frente a una video-cámara contando su versión de lo sucedido que --ella cree- será llevada a la pantalla grande por Hollywood.

La forma -sátira en sí misma de los desechables formatos televisivos- se une a la perfección con el fondo -sátira de una juventud vacía que no puede existir sino a través de los media- en un relato de supremo humor negro que lo mismo alcanza momentos oníricos notables (el graniento adolescente Jimmy/Joaquin Phoenix imaginándose que Suzanne le manda mensajes eróticos por la tele) o escenas de una inquietante crueldad calculadora (Suzanne mandando mensajes amorosos a su esposo asesinado).
 
Finalmente, esta suprema obra maestra satírica logra cerrar ingeniosamente el círculo argumental: Suzanne estará inmortalizada -literalmente congelada- detrás de una pantalla transparente diríase televisiva, mientras uno de sus tres adolescentes completamente idiotizados -la acomplejadota Lydia (Folland)- gana la repentina fama universal warholiana relatando frente a la cámara la "verdadera y única" versión de todo lo sucedido frente a nuestros ojos. Una obra maestra.



ESE CIERTO CINE

Escala de Calificación

**** Excelente        *** Muy recomendable     ** Vale el boleto o la renta
* Palomera       + Churrito        ++ Churrote

Comentarios: ernesto@cinevertigo.com

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