EN CARTELERA

LA DALIA NEGRA
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Ernesto Diezmartínez Guzmán
Exhibida comercialmente en Estados Unidos en septiembre de 2006, La Dalia Negra (The Black Dahlia, EU-Alemania, 2006), del otrora maestro del pastiche hitchockiano Brian de Palma en franca caída libre desde hace rato, pasó casi de inmediato al formato casero, pues apenas en tres meses, a finales de diciembre de 2006, salió a la venta el DVD de Región 1 en formato widescreen, sonido 5.1 y tres documentales de extras. Un servidor ya la había dado por perdida, pero he aquí que nuestros distribuidores fílmicos la rescataron para estrenarla inopinadamente a fines de 2007. (En México, hay que recordar, las majors hollywoodenses guardan sus cintas importantes hasta inicios del año, cuando salgan las nominaciones del Óscar).

 Pero volviendo a De Palma. Aunque es duro aceptarlo -pues uno recuerda los grandes thrillers que el cineasta dirigió en los 80 (Vestida para Matar/1980, Estallido Mortal/1980, Doble de Cuerpo/1984), además del gran neo-clásico gangsteril Los Intocables (1987)-, la verdad es que el ninguneo recibido por De Palma con La Dalia Negra es más que merecido. La cinta, basada en la inabarcable novela homónima de James Ellroy sobre el célebre y dantesco asesinato de una tal Elizabeth Short en Los Ángeles de 1947, es confusa al grado de la incoherencia y presume –es un decir- un reparto tan poco apto para los personajes que encarna que uno se pregunta quién demontres le dio la luz verde a este mamotreto.

 Es cierto: en primera instancia, De Palma parece la opción ideal para recrear el Los Ángeles de 1947 y para relatar una oscura historia centrada en horrendos crímenes y obsesiones sexuales. Sin embargo, el guión de Josh Friedman –seguramente preocupado por rescatar lo más posible de la laberíntica trama escrita por Ellroy- es incapaz de embonar historia, personajes y motivaciones (para ser francos, yo le entendí porque leí la fascinante novela de Ellroy poco antes de ver el filme).

 De Palma, al parecer, sabía que su tarea era complicada, así que en cuanto inicia la cinta, con los créditos iniciales aún rodando, ya tenemos la típica voz en off dándonos información a borbotones. La complicada trama gira alrededor de un triángulo amoroso entre dos amigos/rivales policías y exboxeadores, Bucky Bleichert (Josh Harnett) y Lee Blanchard (Aaron Eckhart), y la novia/pareja del segundo, una rubia de oscuro pasado, Kay Lake (Scarlett Johansson). Por mera casualidad, los dos detectives se topan con el asesinato de Elizabeth Short y la obsesión de Lee por resolver el crimen llevará a su compañero Bucky a involucrarse con una poderosa familia angelina y su heredera, la devoradora bisexual Madeleine (Hillary Swank).

 El reparto es un desastre: fuera de Harnett que hace lo que puede, todos los demás están fuera de papel. Eckhart nunca transmite la duplicidad de su personaje, Johannson está bellísima pero su imitación de femme-fatale da pena ajena y Hillary Swank está aún peor, pues uno nunca entiende qué le ven de fascinante a esa huesuda mujer de rostro equino. Eso sí, para los nostálgicos fans de De Palma –quedamos uno que otro todavía-, el cineasta nos regala un par de magníficos planos-secuencia –uno tiene sentido, el otro no- y, como podría esperarse, los recursos de producción son impecables, incluyendo la fotografía nominada al Oscar de Vilmos Zsigmond. Acaso por esto último valga la pena revisar la película.


Escala de Calificación
**** Excelente        *** Muy recomendable     ** Vale el boleto o la renta
* Palomera       + Churrito        ++ Churrote

Comentarios: ernesto@cinevertigo.com

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