ENTREVISTA EL CINE Y SUS VOCES
Alfonso Cuarón y su nueva cintaPor Alejandro Frías
“Luego del éxito de crítica que tuvo Alfonso Cuarón con la realización de Harry Potter y El Prisioneo de Azkabán (2004), el cineasta mexicano vuelve a filmar en el Reino Unido, ahora con la adaptación de la novela de P.D. James, Children of Men, película futurista que habla sobre la posible extinción de la raza humana, debido a que un virus ha dejado a las mujeres sin posibilidad de dar a luz desde hace 18 años. Es el año 2027, y el último ser humano ha muerto a los 18 años. Un ex activista, Theo (Clive Owen), apático, triste y sin la esperanza de antes, por el pésimo panorama que azota a una Londres regida por un gobierno fascista, recibirá un buen día la misión de acompañar a una chica que milagrosamente está embarazada del primer bebé en mucho tiempo. Ambos deberán llegar a un refugio seguro.
El filme más ambicioso de su carrera, Cuarón habla sobre cómo se gestó la película, que toca temas muy actuales.
“Bueno, nunca tratamos de hacer tanto una película de ciencia ficción, una película del futuro, sino explorar más los temas que están formando parte de este siglo XXI. Ver el estado de las cosas, sacar conclusiones si la esperanza es compatible con esta existencia.”
En la cinta se respira un ambiente nostálgico, con elementos propios de la década de los 1960, como una impresionante imagen del globo de un cerdo flotando extraída del concepto del álbum “Animals” de Pink Floyd. Cuarón habla sobre estos elementos visuales y musicales en su película.
“No es nostalgia. Lo que sí es claro, es que el principio de lo que estamos viviendo ahora empezó en los sesentas, para bien o para mal. Todos los que manejan ahora el mundo son de esa generación. Nuestra generación hippie fue a la que le tocó destruir este planeta”, explica. “Me interesaba hacer el filme en este momento político de México, ya que puede conducirnos a la situación de falta de esperanza que se plantea en la película. Estamos viviendo un momento global, se necesita una regeneración y no puede suceder regresando a fórmulas arcaicas, y creo que eso está sucediendo en México.”
Sobre la cuestión musical Cuarón es más claro y conciso en lo que quiso conseguir.
“La banda sonora de John Tavener, un compositor clásico que nunca había hecho música para pelis, es clásica y se refleja en ciertos momentos de la columna espiritual de la película. La otra música, la que escucha Jasper (Michael Caine) es porque él sí es un personaje que viene de los sesentas, ha sido un activista en los 1960, 1970, 1980 y 1990. De alguna manera había que capturar ese viaje musical de todas estas épocas del personaje, la única regla era que fuera británica interpretada por italianos, como ‘Ruby Tuesday’ con Batiato. Las referencias visuales son una iconografía que ya ha pasado a formar parte del subconsciente colectivo humano, como las vistas en las calles donde se desarrolla la acción o las de noticas. Con Emmanuel Lubezki, quise crear un Londres que fuera más como una Ciudad de México, lleno de caos, sucio, contaminado, lleno de coches.
La adaptación de la novela no fue cosa fácil. Cuarón habla sobre cómo llegó a la versión que presenta en la película.
“No sabía qué hacer alrededor de esta novela. Descubrí que la premisa sobre la infertilidad, podría funcionar como una metáfora de la creciente falta de esperanza, un punto de partida para explorar la temática actual en el mundo. El medio ambiente y el fenómeno migratorio son los elementos principales que están forjando el nuevo paisaje social y cultural del planeta. Si yo hace 30 años hubiera querido hacer un filme sobre un mundo en donde hay migraciones masivas de países del tercer mundo a países desarrollados, en donde Estados Unidos sabe de los Tratados de Ginebra, que legaliza la tortura y va a construir una muralla en la frontera, me dirían en esa época que es ciencia ficción. Y la realidad es esa ahora. Más que tratar de especular, en los 1970 hubiera sido un llamado de atención, pero ya no hay tiempo de eso ahora, nada más se puede hacer una transformación y es lo que tratamos de plantear al final en el filme. El ‘Proyecto Humano’ no es más que una metáfora de eso, igual que la infertilidad. Es una metáfora de la evolución y el entendimiento humano.”
Cuarón declara que Clive Owen aportó muchas ideas al guión y su colaboración fue valiosa en la construcción del personaje de Theo.
“No tendrá crédito, pero junto a Tim Sexton, con quien adapté la novela, Clive es un co escritor de esta película. Hay un momento donde la colaboración trasciende títulos. Clive estaba tan preocupado por su personaje, como por la manera en que íbamos a narrar la historia. Preocupado no porque tuviera dudas, sino por quererme ayudar y ser un colaborador. Es como Lubezki, que se mete en todo (risas). En realidad, la colaboración con Clive es uno de los regalos más grandes”.
Las escenas de acción fueron muy complejas. La fotografía de Emmanuel Lubezki fue premiada en el Festival de Venecia por logros técnicos. Cuarón comenta al respecto:
“Fuimos varios colaborando. Clive se convirtió en algo más que un actor. Se preocupó de guiar la película desde un punto de vista emocional, pero decidía qué tan rápido o lento iba el filme, tenía un entendimiento global sobre cómo se estaba viendo y sintiendo la película. La escena más complicada en cuestión rítmica fue el nacimiento del bebé. Tenía que ser real y comprimirse el tiempo, no podías quedarte en tres días de labor de parto. No puedo decir mucho sobre cómo se rodó el plano en la escena interior del coche, durante la persecución en la carretera. Le prometí a Lubezki que no íbamos a contar cómo se hizo. Sólo puedo decir que se quería lograr un momento de verdad con los actores y nosotros nada más lo registramos. Si cuento cómo se hizo, se pierde la sensación de realidad. Lubezki fue el que inventó cómo hacer ese plano.”
Finalmente, Cuarón comenta como construyó junto a Clive Owen el personaje de Theo, un personaje emocionalmente estático, pero muy activo.
“Theo es un personaje que no hace nada ni decide nada. Es un personaje muy difícil de interpretar, ya que todo le cae sin pedirlo. Para Hollywood, un héroe es un personaje que siempre está tomando decisiones, es una persona muy valiente y que tiene la razón moral todo el tiempo. Aquí, Theo más bien representa la inmovilidad, la falta de compromiso del ser humano contemporáneo. Clive consiguió actividad interna y lo concilió con el tipo de personaje externo. Fue más eso que heroísmos freudianos.”
* Alejandro Frías es periodista cinematográfico
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