EL CINE QUE NO VIMOS

EL CREYENTE
(**1/2)


Ernesto Diezmartínez Guzmán
Nunca estrenada comercialmente en México, se ha estrenado en la televisión de paga en estos días (junio de 2005) El Creyente (The Believer, EU, 2001), la interesante opera prima del guionista Henry Bean. La película –escrita por el mismo Bean y Mark Jacobson—está basada vagamente en un increíble hecho real: en el Nueva York de mediados de los 60, un joven líder neonazi y miembro del Ku-Klux-Klan fue desenmascarado por el New York Times como de origen judío. Al verse evidenciado, el muchacho subió a su departamento y se suicidó.

 El Creyente traslada la historia original de los 60 hasta la época actual, intenta hacer un análisis de cómo funciona la ultraderecha fascista en los Estados Unidos contemporáneos y tiene la ventaja de una espléndida actuación protagónica del joven Ryan Gosling, en el papel del apasionado y articulado judío antisemita Danny Balint. Además, a la dirección de Bean –segura, funcional, con adecuado uso de la cámara en mano en ciertos momentos—no se le pueden hacer muchos reproches.

 El gran problema de El Creyente es su fascinante y contradictorio personaje central. Al final, sabemos tan poco de Danny como al inicio: sí, es cierto, vemos en varios flash-backs sus impertinentes interpelaciones a su maestro con respecto al célebre episodio del sacrificio que Dios le pide a  Abraham (lo que nos da la imagen de un niño inteligente que no acepta nada sin antes pensarlo una y otra vez), y después somos testigos de cómo el joven adulto Danny, carismático y polémico, discute y se enfrenta a amigos y enemigos con su apasionada retórica sobre la condición “femenina” (entiéndase pasiva) del judaísmo, sobre el gusto que tienen los judíos por las “abstracciones inútiles” (entiéndase el marxismo, la relatividad y el psicoanálisis), y sobre la constante autoflagelación histórica de los judíos, en la que se ven a sí mismos como inevitables víctimas.

 Tengo la sensación que el señor Bean no logró asir nunca a su personaje central. ¿Es Danny un judío tan estudioso y amante de sus orígenes que llevó demasiado lejos sus ideas? ¿O es, acaso, el típico ejemplo del judío que se odia a sí mismo y que, por ello, busca la redención al auto-sacrificarse? Tan confundido como Danny, el guión de Bean y Jacobson nos terminan entregando una imagen encontrada del personaje central y las propias intenciones dramáticas del filme quedan, por lo mismo, oscurecidas.

 Al final, el retrato social (la cultura neonazi y fascista en la sociedad estadounidense contemporánea) queda muy vago, y el retrato personal (el de Daniel Balint) resulta, por decir lo menos, contradictorio. No ayuda en nada, de hecho, que fuera del neonazi racista no haya otro personaje al que uno pueda asirse para entender lo que estamos viendo. Eso sí: el filme resulta siempre interesante y Ryan Gosling se descubre capaz de sostener la película con su sola personalidad, otorgándole a Danny más complejidad de la que le han dado los guionistas. Vulnerable, apasionado, soberbio y airado, Danny es un acertijo que los realizadores no terminaron nunca de resolver.
*****
 El Creyente se ha exhibido en México a través de la televisión de paga y está disponible en DVD de Región 1.


EL CINE QUE NO VIMOS

Escala de Calificación

**** Excelente        *** Muy recomendable     ** Vale el boleto o la renta
* Palomera       + Churrito        ++ Churrote

Comentarios: ernesto@cinevertigo.com

Regresar