EN CARTELERA

BIENVENIDAS AL PARAÍSO
(***)


Ernesto Diezmartínez Guzmán
Laurent Cantet se ha movido, en más de un sentido, de los terrenos bien conocidos y mejor explorados/explotados de sus dramas laborales con un complejo contenido social/psicológico (me refiero a sus extraordinarias cintas Recursos Humanos/1999 y Tiempo de Mentir/2001) hacia el sur, como lo dice el título original de su más reciente filme: Bienvenidas al Paraíso (Vers le Sud, Francia-Canadá, 2005).

 El traslado no es sólo geográfico (de la desarrollada Francia contemporánea hacia el Haití depauperado y tiranizado de los años 70), sino también político (el villano no es la etérea sociedad alienada primer-mundista europea sino “Baby Doc” y sus tristemente célebres “tonton macoutes”) y hasta temático/sexual, pues en esta ocasión los protagonistas de su cuarto largometraje no son hombres luchando por su propia identidad en el competitivo mundo del trabajo francés, sino un trío de mujeres cuarentonas/cincuentonas que no están dispuestas a dejar de lado sus deseos sensuales/sexuales, más despiertos que nunca.

 Sue (Louise Portal) es canadiense, trabaja en un almacén y su actividad sexual en su país es cercana a cero: los hombres no quieren hacer el amor con ella pues creen que busca compromiso, matrimonio; Brenda (impresionante Karen Young, una de las agentes del FBI en la teleserie Los Sopranos) es una americana sureña, divorciada, que tuvo su primer orgasmo a los 45 años con un adolescente ¡de 15!; Ellen (Charlotte Rampling, especializada en interpretar mujeres maduras, irónicas, inteligentes) es inglesa, trabaja como profesora de literatura en Boston y hace tiempo que se ha hecho a la idea que a su edad y con su intelecto, no le queda más remedio que pagar a algún suculento muchachito para tener compañía.

 El (literalmente) oscuro objeto del deseo de estas mujeres es Legba (Ménothy Cesar), un jovencito negro dieciocho-añero que, en el Haití de los años 70 se renta como “acompañante” (léase prostituto) de la mujer que quiera y pueda pagarle una comida, un vestuario nuevo, un reloj. Cuando Brenda regresa a Haití después de tres años del haber gozado el primer orgasmo de su vida –que fue precisamente con un Legba adolescente- se encuentra con que el muchacho ha sido poseído (casi en términos religiosos incluso) por la cínica y autosuficiente Ellen, quien domina el idílico hotel/burdel haitiano con su mirada sarcástica, sus latigazos verbales y su risa seca, demoledora.

 El guión de Bienvenidas al Paraíso –firmado por el propio cineasta junto con su habitual colaborador y montajista Robin Campillo- está basado en unos cuentos y una novela –desconocidos por mí- de Dany Laferrièrre. Señalo el origen literario de la trama y los personajes de la película de Cantet porque si ésta no resulta, al final, tan satisfactoria como sus dos anteriores largometrajes, ello se debe (intuyo) a que la adaptación de la historia de Laferrièrre no dio justamente en el blanco. Y es que si bien la descripción de las frustraciones sexuales de las tres mujeres nunca deja de ser interesante, el discurso político del filme es más bien obvio: en el Tercer Mundo abunda la injusticia y ésta no desaparece por más buena voluntad que alguna privilegiada mujer madurona tenga.

 Al final, esta visión fatalista del Haití brutalizado de los años 70 es tan convencional y facilona que parece provenir de la mirada ingenua, turística, de alguien como Brenda quien, al final, despreocupada, seguirá su periplo sensual/sexual por las islas del Caribe, dejando la mugre y la sangre detrás de ella.


Escala de Calificación
**** Excelente        *** Muy recomendable     ** Vale el boleto o la renta
* Palomera       + Churrito        ++ Churrote

Comentarios: ernesto@cinevertigo.com

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