ENTREVISTA EL CINE Y SUS VOCES
Guillermo ArriagaPor Alejandro Frías
Amores Perros (Iñárritu, 2000) fue el filme que lo puso en la mira del mundo. Pero antes, en su país, México, el guionista Guillermo Arriaga ya había llamado la atención de los cinéfilos mexicanos con Un Dulce Olor a Muerte (1999), adaptación que hizo al cine de su propia novela homónima, y Campeones Sin Límite (1997), su primer trabajo como guionista. 21 Gramos (2003) acabó por consolidar su prestigio internacional, y ahora con Los Tres Entierros de Melquíades Estrada (2005), dirigida por Tommy Lee Jones, Guillermo Arriaga sigue cosechando éxitos internacionales, llevándose el premio al Mejor Guión en el pasado Festival de Cannes.
Guillermo Arriaga charló con los medios mexicanos, para comentar su experiencia de trabajar junto a Tommy Lee Jones, de escribir una historia que denuncia el problema de la inmigración mexicana a Estados Unidos y los maltratos que reciben los mexicanos ilegales en la frontera. Arriaga comenta sobre la esencia de su guión y la experiencia de haber trabajado con Lee Jones, que le permitió entablar una sólida amistad con el famoso actor norteamericano.
“Esta es una película que intenta reflejar una realidad, la del intercambio cultural entre México y Estados Unidos. No es una película sobre venganza, sino sobre la justicia. Me siento muy afortunado de haber colaborado con Tommy Lee. Nos hicimos muy amigos. Tommy conocía mi trabajo por Amores Perros y 21 Gramos. Desde el inicio descubrí que teníamos los mismos gustos y la misma visión del mundo. Es un hombre muy culto, con una gran sensibilidad y amor hacia México. Este es el resultado”.
El guionista habló también sobre lo que le impulsa a escribir guiones.
“Lo que me motiva a escribir guiones, a escribir, es la oportunidad de explorar gente contradictoria y caótica, compleja psicológicamente, partiendo de un ser humano muy concreto. Es una forma de explorar su universo personal. En Los Tres Entierros de Melquíades Estrada, es la obsesión de Pete por darle un entierro digno a su amigo Melquíades. Particularmente, siento que nos definimos por la gente que nos rodea, por los que tenemos cerca. Yo tengo una manía de poner siempre en mi currículum que, además soy hijo tal y cual persona, hermano de fulano, etc, etc, porque son las personas que han contribuido a mi crecimiento como persona y me han formado en ese aspecto”.
Desde el inicio, Guillermo se sintió identificado con la forma de ser de Tommy Lee Jones, y en ese sentido, el proceso de producción y realización no fue para nada problemática.
“Tommy Lee es una persona muy comprometida con México como país. Él quiere a este país, es un hombre muy comprometido. Esta película para mí es muy importante, a pesar de que las condiciones climatológicas en que se realizó fueron las más adversas. Pero ahí estaba Tommy. Cuando empezamos a rodar, Texas estaba pasando por su peor época de sequía. Recuerdo también cómo, al principio, por la zona del Río Bravo, nos tocó estar casi sumergidos en lodo. Pero ahí estábamos, cumpliendo con el compromiso, porque le tenemos mucho cariño al filme. Tommy se lo tiene mucho, en serio. Fue un compromiso muy humano de él, de parte de todos los involucrados. Él tenía muchas ganas de venir a México a promocionar el filme. Lo importante también es que la gente recomiende la película, que la vean, es importante para el país”.
Contrario a lo que pueda parecer, para Arriaga la película no habla tanto de la muerte, sino de la vida.
“No es tanto una película sobre la muerte, sino sobre la importancia de la vida. Y el misterio lo encierra la vida misma. Poco a poco, durante nuestra vida, vamos encontrando el sentido de la muerte. Todo ese mundo de Coca Light, de Botox, de cirugías plásticas, es una negación de la muerte, y al hacerlo estamos negando a la vida. He notado cómo, por ejemplo, en las noticias aparece que 1500 personas murieron en un temblor, y por otro lado, que un gatito quedó atrapado en un árbol. La gente hará más caso a esto último que a la muerte de esas 1,500 personas. Se tiende a banalizar la muerte, a hacerla superficial. La película es una obra de afirmación de la vida, de la amistad, del perdón, de la redención, sobre explorar el misterio más grande de la vida humana, la muerte. Envejecer y morir es parte de la vida. Mi calvicie, por ejemplo, es como una ‘lamida’ que me ha dado la muerte. Negar la muerte es negar la vida”.
Sobre el éxito que ha tenido la cinta, Guillermo Arriaga no puede ocultar su emoción.
“El filme ya recorrió buena parte del mundo. Ha sido visto en Japón, en parte de Europa, estuvo y fue premiado en Cannes, pero el público que más nos interesa es el mexicano”.
Las influencias de la literatura mexicana son evidentes en la obra literaria y cinematográfica de Arriaga, cosa que no tiene miedo de admitir.
“El maestro Juan Rulfo es una de mis grandes influencias. Siempre he mencionado que si alguna influencia tengo, es de Juan Rulfo. Por supuesto, Juan Rulfo es una influencia no nada más en esta película, sino en todo lo que he escrito. Si alguna influencia no tengo, definitivamente, es la de Tarantino (risas)”.
* Alejandro Frías es periodista cinematográfico
EL CINE Y SUS VOCES Comentarios: ernesto@cinevertigo.com