EN CARTELERA
AMIGOS CON DINERO
(*)
Ernesto Diezmartínez GuzmánAunque Amigos con Dinero (Friends with Money, EU, 2006), tercer largometraje de la cineasta/guionista neoyorkina Nicole Holofcener (Compartiendo la Vida/1996, la inédita en México Lovely and Amazing/2001, varios episodios de la entretenida teleserie Sex in the City y del extraordinario melodrama televisivo Six Feet Under) dura menos de hora y media, debo confesar que apenas si pude terminar de verla. No, no es culpa de su reparto, uniformemente impecable ni tampoco de Holofcener, la cineasta, pues aunque su estilo no es particularmente brillante, no se puede negar que su dirección es más que funcional. La gran debilidad de esta película se debe a Holofcener, la guionista.
Y es que si Amigos con Dinero resulta irritante de principio a fin es por su trama. Honestamente: ¿por qué deberíamos de interesarnos por un grupo de angelinos más o menos ricachones que están viviendo una crisis de mediana edad? Las tres parejas con dinero –más una amiga soltera sin lana- que protagonizan la película llevan una vida que no parece demasiado difícil. Ellos mismos se enredan en sus justificaciones, se auto-sabotean, se mienten a sí mismos y a los demás, ven la paja en el ojo ajeno y, ¿sabe qué?: sus historias ni siquiera son lo suficientemente chistosas –o en su defecto, tristes- como para que lleguen de verdad a preocuparnos.
Christine y David (Catherine Keener y Jason Isaacs) son un par de guionistas que, a pesar de que están reconstruyendo su casota, ya no pueden trabajar juntos. Es más, ya no pueden vivir juntos. Por su parte, Jane y Aaron (Frances McDormand y Simon McBurney) son más exitosos –ella diseña vestidos de 800 dólares, por ejemplo- pero Jane no se lava el cabello y Aaron es, aparentemente, un gay apenas enclosetado. Y finalmente, Franny y Matt (Joan Cusack y Greg Germann) son los más ricos de todos y, fuera de parecer –y acaso también ser- un par de cabezas-huecas, no tienen mayor bronca existencial. La amiga sin un centavo es Olivia (Jennifer Aniston), una exmaestra que ahora trabaja de criada, a 65 dólares por chamba (¿eso pagan por tender la cama y lavar los baños en Estados Unidos?: con esos sueldos no hay barda que pueda detener a nuestros indocumentados).
Fuera de los accesos de rabia neurasténica de Jane o los tímidos flirteos homosexuales de Aaron –qué interesante hubiera resultado la película si se hubiera explorado a profundidad esta relación-, los demás ires y venires de los otros personajes parecen –y lo peor: son- francamente superfluos. Al final, hasta Olivia pasará, inesperadamente, a tener mucha lana. Pero eso no significa que la vida sea perfecta. Hombre, qué desilusión. Pobrecitos: los ricos también lloran. Y ya no puedo seguir por tanta tristeza. Snif, snif.
Escala de Calificación
**** Excelente *** Muy recomendable ** Vale el boleto o la renta
* Palomera + Churrito ++ ChurroteComentarios: ernesto@cinevertigo.com