EL CINE QUE NO VIMOS

LOS AMANTES CRIMINALES
(**1/2)


Ernesto Diezmartínez Guzmán
Nunca estrenada comercialmente en México –aunque exhibida en los circuitos cinecluberos de siempre-, Los Amantes Criminales (Les Amants Criminels, Francia, 1999), segundo largometraje del cineasta gay de culto Francois Ozon (Bajo la Arena/2000, 8 Mujeres/2002, Swimming Pool: Juegos Perversos/2003, 5x2/2004, la reciente Tiempo de Vivir/2005), está disponible en un modesto DVD de Región 1 con el título en inglés de Criminal Lovers.

  Aunque cualquiera de las películas posteriores de Ozon listadas en el primer párrafo es más lograda que Los Amantes Criminales, la realidad es que esta temprana cinta del director galo más interesante del nuevo siglo tiene mucho material en donde hincarle el diente analítico. Por principio de cuentas, estamos ante un filme en donde Ozon explora ya con total libertad creativa uno de su temas centrales –el amor y la pasión homo/hetero/bisexual-, además de realizar esa exploración en un tono que lo mismo evoca al cine hollwyoodense de los 60/70 (especialmente Bonnie y Clyde/Penn/1967 y Malas Tierras/Malick/1973) que los más perversos y retorcidos cuentos infantiles como Hansel y Gretel.

 La atractiva preparatoriana Alice (Natacha Régnier) convence a su tímido compañero Luc (Jérémie Renier, actor de los hermanos Dardenne en La Promesa/1996 y El Niño/2005) de asesinar a Saïd (Salim Kechiouche), un muchacho que, aparentemente, ha estado molestándola a ella –aunque nosotros vemos, más bien, que quien molesta a Saïd es la jovencita y no al revés. Después de cometer el crimen, Alice y Luc toman la carretera, asaltan una joyería y terminan ocultándose en un espeso bosque, en donde el relato de estos “delincuentes juveniles” en fuga se transforma en un oscuro cuento de horror infantil, con todo y perverso ogro (extraordinario Miki Manojlovic) habitando en una lóbrega cabaña.

 Es en esta segunda parte de la película cuando Los Amantes Criminales tiene sus mejores momentos, desde la paródica cita al idílico mundo natural disneyano de Blanca Nieves y los Siete Enanos (Hand, 1937) o Bambi (Hand, 1942) –la imagen de Alice y Luc haciendo el amor mientras los rodean los “animalitos” del bosque-, hasta las perturbadoras secuencias en las cuales somos testigos del nacimiento, el desarrollo y el fin de una torcida historia de amor en dos bandas: entre Luc/Alice y Luc/Ogro, que terminará con las más pertinente de todas las preguntas: al final de cuentas, ¿quiénes son los amantes criminales del título?


EL CINE QUE NO VIMOS

Escala de Calificación

**** Excelente        *** Muy recomendable     ** Vale el boleto o la renta
* Palomera       + Churrito        ++ Churrote

Comentarios: ernesto@cinevertigo.com

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