EN CARTELERA
ADRENALINA TOTAL
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Ernesto Diezmartínez Guzmán
Largo ha sido el camino por el cual Adrenalina Total (Banlieue 13, Francia, 2004) ha llegado a exhibirse en México. Producida y estrenada en Francia en 2004, pasó un par de años por varios países –fue exhibida en Estados Unidos apenas en junio de 2006- hasta llegar al estreno comercial mexicano en octubre del año pasado. Desde entonces, ha sido estrenada por aquí y por allá, en toda la República Mexicana y, la verdad, no tendría por qué quejarme. Bueno, sólo de un par de cosas: ¿por qué no la trajeron antes? Y, sobre todo, ¿por qué demontres una película francesa ha sido exhibida ¡doblada al inglés!?

 El primer largometraje del excinefotógrafo Pierre Morel –que tiene en espera un segundo largometraje, Taken, a estrenarse este año- es una entretenidísima cinta de acción, con acezantes corretizas, acrobacias imposibles y letales patadas voladores. Producido por el especialista en este tipo de cine Luc Besson –el auténtico “autor” del filme- Adrenalina Total es una película desvergonzadamente escapista que, no obstante, logra deslizar un par de apuntes sociopolíticos pertinentes, por más que éstos sean planteados de una manera muy elemental. Pero no nos pongamos exigentes: este filme no pretende ser más que una buena cinta de acción y eso es, en grado superlativo.

 Estamos en la Francia de 2010, cuando el banlieue 13 del título original (el barrio bravo número 13, pues) ha caído bajo el dominio absoluto de los malosos –haga de cuenta como el México de 2008- a tal grado que la policía ya no entra a esa colonia y el Estado mismo –con todo y escuela, bomberos, correo y hospitales- ha desaparecido por completo. Un obsesivo policía estrella, el capitán Damien Tomaso (el stunt-man y coreógrafo de acción ascendido a actor Cyril Raffaelli) y un audaz delincuente que ha vivido desde siempre en el barrio 13, Leito (David Belle, dizque el creador de algo llamado “parkour”, que consiste en correr como caco de mercado), tendrán que unir sus fuerzas para inactivar una bomba de neutrones que, robada por el maloso mayor Taha (el coguionista Bibi Naceri, sobreactuándose gozosamente), se encuentra en el susodicho banlieue.

 La cinta tiene su máximo atractivo en el talento físico de sus dos protagonistas. Cuando ellos están en movimiento -corriendo, saltando y haciendo machincuepas varias- es imposible aburrirse un instante. Y como casi siempre están haciendo eso, Adrenalina Total puede calificarse de cualquier manera, menos como una película aburrida. La trama es elemental, los diálogos son muy pobres –y doblados al inglés se oyen peor- pero las coreografías de acción (de Sébastien Peres) no tienen desperdicio, en especial la secuencia inicial, con Belle escapando a toda velocidad, corriendo y saltando de edificio en edificio, entrando cual saeta por las ventanas, deslizándose por las tuberías, usando cuerdas cual Tarzán tatuado…

 Se supone que lo que hace Belle aquí es una disciplina inventada por él llamada “parkour”, que consiste (aquí va el wikipediazo) “en desplazarse por el medio urbano o natural, superando los obstáculos que se presenten en tu recorrido (vallas, muros, vacío...) de la forma más fluida y eficiente posible”. Lo que hace Belle es todo un espectáculo, es cierto, aunque, a decir verdad, algo similar hacía Búster Keaton hace 80 años (por ejemplo, en Cops/Cline y Keaton, 1922) y no andaba presumiendo de ser inventor de nada.


Escala de Calificación
**** Excelente        *** Muy recomendable     ** Vale el boleto o la renta
* Palomera       + Churrito        ++ Churrote

Comentarios: ernesto@cinevertigo.com

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